En las próximas horas la ANMAT dispondrá una serie de medidas que evitará la intervención del organismo para la importación para uso personal de los siguientes productos:
- Productos cosméticos.
- Productos Domi sanitarios de venta libre.
- Productos de higiene oral de uso odontológico (incluidas las pastas dentales y enjuagues bucales)
- Productos higiénicos descartables de uso externo (pañales descartables para bebés y adultos, toallitas femeninas, protectores diarios y absorbentes de leche materna, entre otros)
- Productos higiénicos descartables de uso intravaginal (tampones)
- Productos higiénicos de uso intravaginal (colectores del flujo menstrual, incluida la copa menstrual)
El objetivo de la medida es “simplificar procesos y maximizar la eficiencia en la gestión pública”, explican desde la ANMAT.
La disposición, no obstante, está prohibida para la comercialización y el uso con fines de lucro de los productos que ingresaban bajo estas modalidades.
Cabe señalar que “la importación y el uso posterior de dichos productos quedan bajo la exclusiva responsabilidad del usuario”, aclaran. Es decir que el usuario es quien asume los riesgos y consecuencias que pudieran derivarse de su adquisición y uso.
El organismo que preside Agustina Bisio lleva adelante una revisión de numerosa normativa que, según la visión oficial, mucha de ella servía para entorpecer o limitar la actividad privada.
Tal es el caso, que hizo publico el ministro de Desregulación, con la importación de los vasos Stanley. “Che, mi hermano compró un vaso Stanley por Amazon y le exigen un trámite en ANMAT porque el vaso va a estar en contacto con los alimentos. ¿Al Estado argentino lo pensó Kafka?”, fue el mensaje que le envió un consumidor a Federico Sturzenegger.
En realidad, ANMAT controlaba todos los envases, medida que ahora fue revertida.
Fuente: Ámbito




