El subsecretario de Niñez, Adolescencia y Familia, Fernando Samudio, visitó los estudios de CIUDAD TV para dar a conocer el trabajo que llevan adelante para atender a personas en situación de calle y cómo se preparan para una demanda que irá creciendo con la llegada del frío en paradores nocturnos y otros dispositivos.
“Es un deber que tenemos nosotros como administradores del Estado”, aseguró sobre la atención de esta demanda y comentó que trabajan en torno a cada una de las situaciones que atraviesan las personas que se encuentran en dispositivos del área que encabeza.
La asistencia se centra en la vestimenta, alimentación, contención.
“Esa población que está con nosotros, de vulnerables, ya empiezan a contar con elementos para poder este paliar la situación que se está por venir dentro de poco con el frío.
Con el dispositivo Mirame, por ejemplo, atienden a personas con otro tipo de problemáticas, como peleas intrafamiliares, “personas muy humildes con las que trabajamos en la revinculación”. Además, personas con consumos problemáticos por quienes se articula ya con otros programas del Gobierno, como Fortaleza, y también con Salud Publica.
“También trabajamos en la revinculación con familias de otras provincias porque son personas que quedaron acá y el trabajo articulado nos permitió poder revincularlos. Nosotros aplicamos lo que dice la ley, propender siempre el alimento entre parientes. Entonces, hacemos saber a sus familiares que tiene un deber para con su familia que se encuentra en menores condiciones y tienen que brindarles la ayuda; hacemos ese nexo en esas situaciones”, indicó. Aclaró que “no es un asistencialismo completo, sino es una forma de darle una asistencia y una herramienta más”.
Por otro lado, en relación al parador nocturno, la tarea consiste en raciones de comida y un espacio para pernoctar . “El parador es otro tipo de sistema, para otro tipo de población. No quieren ingresar a ningún lugar, pero al menos con el frío quieren un lugar caliente donde poder pasar la noche”, comentó.
“Es una población que la tenemos censadas, le damos otro tipo de asistencia, no quieren ingresar. Yo no puedo obligar a una persona a ingresar, es un trabajo muy despacio. Hemos tenido personas en situación de calle que con el tiempo han ido cambiando la forma de ser”, contó.
Un caso testigo es el de un hombre “que nunca quiso ingresar y empezamos primero a llevarle la comida a donde estaba. Después empezó a venir a tomar la merienda. Y hoy en día es un colaborador más. Nosotros no podemos obligar a la persona que no quiere ingresar, sabemos quiénes son, se articula con los demás dispositivo”.
Comentó que del censo realizado el año pasado, varios regresaron a su núcleo familiar. “Muchos están en el centro porque vienen a hacer su trabajo informal y queda muy lejos el lugar donde residen entonces teníamos entre 30, 40 y 60 y ahí íbamos mirando la asistencia”, indicó.
Aseguró que en situación de calle “real” hoy rondan entre 15 y 20 personas que no tienen familiares.
El parador nocturno tiene un horario de ingreso y de egreso, además de pautas de conducta, “pueden venir con sus mascotas porque tenemos un lugar para eso, pero ellos tienen que ingresar sobrios, no tener antecedentes de violencia. Le damos una toalla, un equipo de aseo personal que es para ellos. Le damos el equipo de ropa de cama para que ingrese, se le da una merienda, se le hace una cena y al otro desayuno para que egresen; pero siempre con las reglas y pautas de conducta. Y tenemos que ir a sanidad, se va al hospital donde se hace un chequeo para ver en las condiciones que ingresa”, informó.
Las personas también son evaluadas por un equipo interdisciplinario.
El parador nocturno se encuentra en avenida San Martín 735 y atiende desde las 18 hasta las 8. “Ya lo estamos ampliando y equipándolo para el invierno”, sostuvo.




