La docente y escritora Cecilia Solá falleció este martes en horas de la mañana, dejando una vida de lucha contra la violencia hacia la mujer, las diversidades y en defensa de los derechos humanos. Decenas de mensajes se multiplicaron en redes sociales con la triste noticia de su partida, enalteciendo el rol fundamental que cumplió como educadora, pero sobre todo con el compromiso firme de embanderar la no violencia.
Activista de Ni una Menos, Solá nació en Entre Ríos aunque buena parte de su vida se desarrolló en Resistencia. Madre de tres hijos, docente del nivel secundario, es autora de cuatro libros publicados que ponen de relieve su compromiso social y su visión como educadora: Diario de un Lobizón, Cartas para la Manada, Contracuentos, las historias que no nos contaron y Serpientes en el espejo.
Solá falleció este martes consciente de sus escasos “meses de vida”, luego de haber atravesado serias complicaciones a raíz de un cáncer.
En febrero de este año, la escritora y militante, habló de su enfermedad en una entrevista para Página 12. “Yo tengo fecha de caducidad”, contó.
En aquella oportunidad, sobre la imagen del final, expresó: “No sé si me importa una huella. Si alguien me va a recordar que me recuerde como alguien que intentó ser lo mejor posible con lo que tenía. Que nunca jamás hice daño a propósito. Tengo en mis manos la última elección: vivir o morir. Yo no elegí parir o no parir. Yo no elegí casi nada en mi vida, ni siquiera la profesión porque ser docente fue producto del hambre. Hoy, casi al borde de mi vida, soy por primera vez libre”.
Sus restos serán velados este miércoles 14 de mayo en la sala velatoria Debonis (av. 9 de Julio 520) de 9 a 12.




