Los inversores aguardan la decisión sobre las tasas de interés de la Reserva Federal, en un contexto de renovadas tensiones entre Estados Unidos e Irán que impulsan al crudo y vuelven a generar incertidumbre sobre la inflación.
Wall Street cae con fuerza ante un giro en las expectativas que indican que existe un tercio de probabilidades de que haya una suba de tasas por parte de la Fed. Paralelamente se dispara el crudo, después de que el presidente Donald Trump advirtiera que Estados Unidos responderá con contundencia a un presunto ataque iraní contra fuerzas estadounidenses en Oriente Medio.
En ese marco, el Brent, referencia internacional, sube 6,8% hasta u$s87,6 por barril. El West Texas Intermediate (WTI) avanza 7,4% y cerró en u$s85,2 por barril, y se recupera asi parte de las pérdidas registradas a comienzos de la semana.
Según Trump, Irán “recibirá una paliza” tras el lanzamiento de misiles balísticos por parte de la Guardia Revolucionaria Islámica contra fuerzas estadounidenses. De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos, los proyectiles fueron interceptados sin causar daños.
La tensión aumentó luego de que, según Axios, el objetivo fuera una base militar estadounidense en Jordania. Paralelamente, fuerzas de Estados Unidos y Arabia Saudita realizaron ataques contra instalaciones logísticas y depósitos de armas en el este de Irak, como respuesta a más de 30 ataques con drones atribuidos a grupos respaldados por Irán en los últimos tres días.
El repunte del petróleo rompe la tendencia bajista observada al inicio de la semana, cuando los mercados apostaban por una posible reducción de las tensiones en la región. Sin embargo, el riesgo geopolítico volvió a dominar el comportamiento de las materias primas.
La Fed decide qué hará con las tasas de interés
La posibilidad de que la Fed eleve las tasas de interés genera que Wall Street se hunda: el Dow Jones cae 1,6%, el S&P 500 baja 0,8% y el Nasdaq cae 1,1%.
Un tercio del mercado considera que la Reserva Federal podría elevar los tipos de interés mientras que la gran mayoría cree que seguirá en el sendero actual.
El cambio de expectativas responde a un escenario en el que la inflación continúa lejos del objetivo del 2%, mientras la economía estadounidense mantiene un mercado laboral sólido.
Cuando Donald Trump impulsó la designación de Warsh al frente de la Fed esperaba un giro hacia una política monetaria más flexible. Sin embargo, desde que asumió el cargo, sorprendió con un discurso claramente orientado a priorizar el combate contra la inflación.
Las big tech, bajo la lupa
Tras el cierre de la rueda, el foco del mercado pasará a los balances de Microsoft y Meta, dos compañías que deberán convencer a los inversores de que el fuerte gasto destinado al desarrollo de inteligencia artificial comienza a traducirse en mayores ingresos y rentabilidad.
La atención estará puesta especialmente en los planes de inversión en infraestructura de IA, luego de que la semana pasada Alphabet y Tesla decepcionaran al mercado y reavivaran el debate sobre el elevado nivel de desembolsos que exige la carrera tecnológica. Los analistas advierten que el margen para decepcionar es reducido. En el caso de Microsoft, el mercado espera una aceleración del negocio de Azure y señales de que las inversiones en inteligencia artificial se traduzcan en un crecimiento sostenido de ingresos y márgenes.
Meta también llega bajo presión, ya que los inversores siguen de cerca el incremento de su gasto en IA y buscan mayor claridad sobre la estrategia de monetización de esas inversiones.
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