La Iglesia Católica celebra la noticia de la visita del Papa León XIV a la Argentina durante el mes de noviembre. Así lo expresó el arzobispo de Resistencia, Ramón Dus, en diálogo con CIUDAD TV. “Estamos compartiendo esta alegría. Finalmente se va concretando la visita del Papa León a la Argentina que ha sido tan comentada. Así que estamos alegres”.
Aseguró que “en el arco de estos 39 años queda esa nostalgia de Francisco, pero la figura del Papa tiene para nosotros, la Iglesia Católica, esa relación de comunión, de unidad en la fe y en la conducción. La garantía que esperamos es que nos confirme en esta camino juntos y que nos ayude con sus palabras y lo que podamos compartir con él una luz para nuestro camino propio de país, de Iglesia argentina”.
Monseñor Dus será uno de los alrededor de 70 obispos activos que participarán de un encuentro que se concretará entre medio de las tres celebraciones que encabezará el Pontífice en Luján, en Buenos Aires y en Córdoba. También están invitados quienes ya pasaron al nivel de méritos, jubilados.
“Es costumbre que el Papa mantenga un encuentro más personal con los obispos del lugar, con una palabra dedicada. Será también la posibilidad de presentarnos”, indicó.
Sobre las palabras que se esperan, señaló que “lo más explícito que tenemos es lo que él ha publicado en su encíclica. Pero en esta preparación, hasta la definición última que fue ayer con la fecha, ha habido contactos tanto de la parte nuestra, de Iglesia, como de parte del Gobierno porque siempre la visita de un Papa define esos dos aspectos. Es un jefe de Estado que visita y que es invitado por otro y recibido por él”, explicó.
“Estamos siguiendo su mensaje y en esa encíclica “Magnífica Humanidad”, él subraya dos cosas importantes: abrirnos desde el punto de vista de la fe a un compromiso concreto. Entonces toma esa imagen del profeta Nehemías, cuando reconstruye Jerusalén de las piedras caídas de la ciudad. Y dice ‘todos tenemos parte en la reconstrucción de un camino. Sea la iglesia, pero la iglesia comprometida con esta humanidad. Entonces señala que muchas piedras han sido descartadas, pero sirven también en la construcción de una casa común. Y ahí nombra el aspecto de los pobres, de los migrantes, de los decantados de la sociedad, de los que luchan también por su futuro, de los jóvenes”, valoró.
“Me parece que seguro dirá ese testimonio de fe y un compromiso de misión para nosotros que también sea abierto a la sociedad. Me parece que nos ayudaría mucho a compartir este camino que es en construcción de todos”, acentuó.
“Deseamos que sea un mensaje que realmente nos una como pueblo y la iglesia inserta en ese contexto de camino. Fundamentalmente nos reconocemos cristianos, la mayoría católica. Pero más allá de la identidad confesional, me parece que es bueno que tenga parte de que tenemos una responsabilidad social y de país con este territorio tan hermoso que habitamos. También de pensar en un futuro que nos comprometa a todos”, sostuvo Dus.
Afirmó que, “esa imagen de la reconstrucción a la luz bíblica, me parece interesante, estimulante”.
Recordó que fue Francisco quien lo trajo desde Perú. “Francisco lo puso también en un lugar en el cual está latente una responsabilidad y sobre todo de liderazgo de nuestras comunidad. Eso lo ha vivido con mucha simplicidad y con mucha cercanía. Me parece que nosotros esperamos que nos de ese tono. Cada Papa es distinto. El magisterio de Francisco para nosotros era siempre una referencia, pero también en el camino de la Iglesia y de situaciones nuevas siempre la historia nos lleva para adelante”.
“Es un momento para recoger y estar atentos a los que nos quiera compartir del corazón, porque también lo hace con ese sentimiento. La primera encíclica era dirigida hacia los pobres. Esta es la propia totalmente como para abrirnos, desde ese espíritu de Francisco, también a una misión que nos incluye a todos”, expresó.
Al considerar el mensaje de la iglesia argentina al Papa, afirmó: “Digo una perspectiva personal, pero también dialogada. Me parece que lo bueno es que él sepa captar las realidades que nos desafían. Más que de confesión de fe católica, de amor y compromiso, que nos abra a la sociedad para sentirnos responsables de que este camino juntos, de comunión, de unidad y de tener esta actitud de Jesús hacia los que menos tienen, nos abra realmente al compromiso. Lo deseamos internamente, pero como la mayoría somos cristianos en el país con responsabilidades sociales y políticas, que también este mensaje podamos acompañar y también desafiarnos recíprocamente”.
“Tenemos todas las condiciones para vivir un poco, dentro de nuestra diversidad de pensamientos, de nuestras opciones, buscar puntos de convergencia y de consenso”, manifestó.
Apeló a “encontrar puntos de comunión sobre todo mirando el centro que, como dice en la encíclica el Papa León, ‘nuestro centro es la dignidad de cada persona, el acompañamiento y el servicio”.




