Los socios del Mercosur recibirán a la titular de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, para sellar en Asunción el acuerdo con la Unión Europea. El canciller Pablo Quirno confirmó que el encuentro será el sábado 17 de enero y no el próximo lunes, como estaba previsto en un principio. Qué implica el histórico pacto comercial y cómo impacta en la Argentina.
El acuerdo, habilitado este viernes luego de que la UE resolviera sus diferencias internas, abre una nueva etapa para la inserción internacional del bloque sudamericano y, en particular, para la economía argentina.
La Unión Europea es hoy la tercera economía del mundo, con 450 millones de habitantes, un PBI per cápita promedio de USD 43.000 y un volumen de importaciones agroindustriales que ronda los USD 220.000 millones anuales. Hasta ahora, la participación argentina en ese mercado era marginal. El nuevo acuerdo busca revertir esa situación.
La confirmación de la fecha llega tras la ratificación por parte de la UE del entendimiento con el Mercosur, tras 25 años de negociaciones. La firma se concretará en Paraguay, bajo el mandato de Santiago Peña, porque ese país actualmente ejerce la presidencia pro tempore del Mercosur.
Está descontado que Quirno viajará a Asunción para firmar, porque los cancilleres tienen autorizados en el pacto el permiso para rubricarlo. Resta definir si el presidente Javier Milei también se sumará. En Casa Rosada dicen que eso todavía no está confirmado.
Fuentes diplomáticas consultadas por La Nación explicaron que seguramente esto dependerá de si hay un acuerdo con el resto de los presidentes del bloque -Paraguay, Brasil (Luiz Inácio Lula da Silva) y Uruguay (Yamandú Orsi)- con la intención de darle así un peso más fuerte a la firma oficial del entendimiento comercial con Von der Leyen.
Los tres pilares del acuerdo Mercosur-UE
El Acuerdo de Asociación se estructura sobre tres grandes ejes:
Comercial: establece una zona de libre comercio entre ambos bloques, con reglas sobre acceso a mercados, eliminación de aranceles, cuotas, reglas de origen, medidas sanitarias y fitosanitarias, propiedad intelectual, compras públicas, defensa comercial y competencia, entre otros puntos.
Político: crea canales permanentes de diálogo y coordinación birregional, con articulación en foros internacionales.
Cooperación: apunta a profundizar los vínculos económicos, con foco en la diversificación del comercio y el fortalecimiento de las pymes.
Mientras avanza el proceso de ratificación plena, entrará en vigencia un Acuerdo Comercial Interino (ITA) que permitirá aplicar el capítulo comercial sin necesidad de aprobación por los parlamentos nacionales de los 27 países de la UE, agilizando los tiempos.
Qué cambia para las exportaciones argentinas
Uno de los puntos centrales del acuerdo es el acceso preferencial al mercado europeo. La UE otorgará beneficios arancelarios al 99,5% de las exportaciones agroindustriales del Mercosur:
Eliminación inmediata de aranceles para el 70% de los productos, como maní, harina de soja, frutas, legumbres, aceites industriales, pesca y subproductos animales.
Desgravación gradual (entre 4 y 10 años) para otro 14%, incluyendo biodiésel, cítricos, arroz partido, alimentos procesados, vinos y productos pesqueros.
Cuotas arancelarias para productos sensibles como carne bovina (100.000 toneladas), carne aviar, porcina, arroz, miel, lácteos, quesos, etanol y maíz.
Un dato clave: el primer país del Mercosur que ratifique el acuerdo podrá utilizar inicialmente el 100% de las cuotas, hasta que el resto de los socios complete su adhesión.
Retenciones y reglas comerciales
El acuerdo también introduce cambios relevantes en materia de política comercial. Argentina se compromete a eliminar los derechos de exportación hacia la UE a partir del tercer año de vigencia, con excepciones puntuales. En el caso de la soja, por ejemplo, se fija un tope máximo del 18% desde el quinto año, que bajará gradualmente hasta el 14% en el décimo.
Además, se prohíben restricciones cuantitativas y mecanismos discrecionales como los antiguos DJAI o ROE, reforzando la previsibilidad para el comercio bilateral.
Medidas sanitarias, ambiente y desarrollo sostenible
El capítulo sanitario y fitosanitario establece reglas claras, plazos y procedimientos basados en criterios científicos, lo que reduce el riesgo de barreras arbitrarias y posiciona al Mercosur en una situación preferencial frente a otros proveedores.
En materia ambiental y laboral, el acuerdo ratifica compromisos internacionales como el Acuerdo de París y fija la obligación de no reducir estándares de protección para atraer comercio o inversiones, al tiempo que promueve prácticas productivas sostenibles.
Indicaciones geográficas y propiedad intelectual
Uno de los temas más sensibles fue el reconocimiento de indicaciones geográficas. El Mercosur aceptó 355 denominaciones europeas, mientras que la UE reconoció 220 del bloque, 104 de ellas argentinas. Se establecieron períodos de transición y excepciones para usos históricos de términos como parmesano, gruyere o reggianito.
Por qué el acuerdo es clave en el contexto global
Más allá del impacto comercial directo, el acuerdo Mercosur-UE funciona como un ancla de previsibilidad para las políticas económicas, moderniza regulaciones internas y mejora la posición del bloque en las cadenas globales de valor. También actúa como contrapeso al avance del proteccionismo y refuerza el atractivo del Mercosur como plataforma exportadora e imán de inversiones.
En un mundo cada vez más fragmentado, el cierre de este acuerdo marca un punto de inflexión para la Argentina y la región, con potencial para ampliar exportaciones, atraer inversiones y consolidar una inserción internacional más estable y diversificada.
La Nación/Bae Negocios




