“Hay que diferenciar el comportamiento de la lluvia en la provincia y en el río Paraná- río Paraguay. En toda la provincia, esta semana tuvimos la entrada de un frente frío que generó prácticamente buenas lluvias después de casi un mes sin tener precipitaciones y con temperaturas muy altas, lo que ocasionó bastantes problemas en el sector agrícola y en la población”, explicó el Rorhmann y señaló que “esta entrada de frente frío está augurando de algún modo que las lluvias se van a seguir repitiendo”.
En ese sentido, indicó que el Servicio Meteorológico Nacional “está augurando que para la segunda mitad de febrero, marzo y abril, que las lluvias van a ser normales o, incluso, superiores a las normales en el este de la provincia, con lo que se normalizará el comportamiento de las lluvias”, detalló. “Esto tiene su efecto sobre el sector agropecuario, en algunos casos tuvieron pérdidas por las altas temperaturas. Pero da la impresión que el fin de la temporada de lluvia, hasta abril, va a ser normal o, incluso, por fuera de lo normal”, agregó.
El río Paraná
Sobre el el comportamiento del río Paraná, el ingeniero recordó que en enero las lluvias fueron bastante escasas en toda la cuenca y el río reaccionó bajando. “Estamos viendo valores de 1,50 metros, 2 y 2,50 metros. Pero el río va a volver a normalizarse, las precipitaciones sobre la cuenca del Paraná, de acuerdo a estimaciones de los organismos de Brasil, de acá hasta abril serán normales, incluso, superiores a lo normal. Eso significa de algún modo, la recuperación del río Paraná y con alturas alrededor de los 4 metros, es dable esperar algún tipo de creciente, como la de noviembre, por exceso de lluvias sobre la cuenca del Iguazú. Porque la cuenca del Iguazú y del Paraguay son las zonas de impacto de el fenómeno de El Niño”, expuso.
“La franja del océano Pacífico, que es la superficie evaporantes que tiene la tierra, todavía está más caliente de lo normal y está incorporando mayor humedad y las posibilidades de mayores precipitaciones, especialmente en los próximos dos meses, marzo y abril, que de por sí se caracterizan por tener buenas precipitaciones y ser muy inestables”, remarcó el especialista.
Si el pronóstico se cumple, es difícil que existan muchos días con temperaturas por fuera de 35°.




