Plantea que escribió el ensayo para que quienes no vivieron lo que fue la dictadura, para que quienes no saben lo que representó el eslogan de “Chaco Puede” entre 1978 y 1983, lo incorporen críticamente para entender el presente.
Porque no puede ni debe naturalizarse que en marzo de 2025 reapareció como nombre de una alianza política entre el actual partido del gobernador Zdero – UCR – y La libertad Avanza (LLA), cuyo gobierno, viene arrasando con todos los derechos de las mayorías populares. Porque no debiera pasarse por alto que, a la hora de justificar desde el oficialismo provincial por qué se realiza esta alianza, se arguya que va más allá de lo coyuntural, porque se trata de la coincidencia en la visión de un modelo de país.
Porque en palabras del propio gobernador, se trata de “impedir que el kirchnerismo vuelva al gobierno”, palabra que hoy encarna, como casi siempre lo fue, el peronismo, el estigma acuñado por los poderes fácticos “como el hecho maldito” del país que se piensa y quiere desigual.
El slogan de la dictadura en el Chaco
La “Campaña del Oeste”, la “conquista del Impenetrable chaqueño” (“4 millones de tierras improductivos”), cuyo marco fue el Proceso de Reorganización Agraria del Chaco, tuvo por propósito cambiar la matriz político-cultural del sector algodonero chaqueño. En primer lugar, para aislar al sector cooperativista de las Ligas Agrarias, el enemigo político-social a vencer para imponer la política económica diseñada para dicho sector. En segundo lugar, para quebrar la cultura cooperativista, vaciándola de su filosofía solidaria para transformarla en una empresa “eficiente”.
Esa es la razón principal que motivó la campaña publicitaria de “Chaco Puede” –inspirada en “Argentina Puede”, del Mundial del 78-, como ficción-máscara para intentar tapar la crítica realidad económica que estallaría pocos meses después, en marzo de 1980. La internacionalización de la economía chaqueña representó para el sector algodonero/ cooperativista chaqueño el advenimiento de su crisis más aguda, porque al aceptar las reglas de juego del mercado internacional, el endeudamiento que se presentaba como una de ellas hizo que dicho sector terminara con sus “activos embargados y/o hipotecados”.
Sus consecuencias fueron un nuevo proceso de despoblamiento del agro local: afectados por las deudas y en condiciones de producción desventajosas, muchos productores alquilaron sus campos o los vendieron. Los que se beneficiaron con esta situación fueron los productores más capitalizados que extendieron su producción. La campaña de colonización de El impenetrable tuvo amplísima publicidad. Se ofrecían lotes a precios irrisorios.
Terminó en un rotundo fracaso, como el lema de “Chaco Puede”. Con el Banco provincial en quiebra e intervenido, con éxodo rural, con deforestación, con las inundaciones de 1982 y 1983, con la declaración nacional de “Chaco, zona de desastre”.
El Chaco Puede 2025
Marx en “El 18 Brumario de Luis Bonaparte”, escribió que “La historia acontece dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa”. Romero acude a esta cita para plantear que el retorno del viejo slogan dictatorial trae consigo un relato farsa que, vía blindaje mediático-sistemática censura oficial, cierre de medios públicos, con el despido de más de cien periodistas, y aplicación del protocolo represivo de la ministra Bullrich, busca acallar toda voz y pensamiento diferente, a pesar de figurar entre las cinco provincias que en el 2024 fueron las más perjudicadas por el ajuste del gobierno nacional.
Porque comparte la visión de país colonizado y punitivista que busca estigmatizar-condenar a la oposición política para imponer como cada ciclo de gobiernos neoliberales sus políticas antipopulares. Porque los costos del ajuste nacional los pagan los sectores más humildes, la clase media y el entramado productivo provincial.
Alejandro Zabaleta, prologuista del libro, afirma que “la obra de Romero demuestra que: ”Cuando el pensamiento crítico se escribe con la sabiduría de quien conoce las entrañas del poder y el coraje de nombrar sus violencias, deja de ser texto para convertirse en arma de construcción masiva de conciencia”.




