En los estudios de CIUDAD TV, el economista Cristian Ocampo analizó los últimos indicadores, habló de la complejidad del panorama económico nacional y advirtió que el riesgo país superando nuevamente los 600 puntos “no es bueno, eso es malo”.
“El modelo económico al que apuesta el Gobierno no está funcionando y el mercado, cada vez que se acerca la fecha de elecciones más lo va castigando por la falta de credibilidad que el modelo no ofrece. Tenés mensajes alarmistas del Gobierno tratando de generar una confianza que no llega a partir a partir de los hechos”.
En cuanto al impacto a nivel social, advirtió que “cada vez empieza a levantar más su protesta”. “El descontento social empieza a manifestarse más fuerte. Lo dijo el Fondo Monetario nuevamente: ‘Hagan algo por lo social, van bien en el rumbo económico, pero en lo social están perdiendo empleo, les está cayendo el consumo'”, sostuvo y anticipó que el proceso de generación de incentivo a la inversión está perfecto, pero eso tiene un proceso de maduración no se va a gestar de acá al año que viene. No va a ocurrir el año que viene, es una cuestión de tiempo”.
Explicó que hay una “conexión de expectativa” entre el dato de inflación y el riesgo país.
Aseguró que los precios continúan subiendo por el tipo de cambio. “Tenés todos los meses un corrimiento hacia la banda, no está quieto el dólar, sigue subiendo. Ese dólar que sube tiene impacto en los productos importados, no solo los terminados sino aquellos insumos del sistema productiva. Todo eso se va trasladando en esa mínima porción a los precios. Tenés un problema de concentración del productos esenciales, tenés oligopolios con capacidad de manejo de precios. Están ajustando sus cuenta con corrección de precios. Y tenés el acomodamiento de los precios relativos como las tarifas que tienen impacto directo todos los meses, el costo energético se traslada”.
Aseguró que “en tanto la economía no encuentre oxígeno para crecer estructuralmente, crezca el aparato productivo, vas a seguir teniendo una inflación de un punto y medio o dos puntos que no vas a poder bajar y sigue siendo alta. Y el Gobierno se aferra a un solo factor que es el de controlar el equilibrio fiscal. pero es el perro que se muerde la cola. Bajo el gasto, acomodo las cuentas; me baja el ingreso porque me baja el consumo. No hay poder adquisitivo del salario, vuelve a bajar la recaudación, vuelve a bajar el gasto. Es una economía que cada vez se va debilitando más y va justamente todo lo contrario hacia donde tiene que ir”.
“La economía se mueve en un 50% por acciones y gestiones reales, pero el otro 50% se mueve por expectativa. Y hoy esa confianza no está llegando, se acerca el periodo electoral, el Gobierno empieza a buscar financiamiento y los que leen la economía están viendo esto que sale a buscar porque no fue capaz de generar de manera autónoma con el modelo la acumulación de reservas necesarias para garantizarse el pago, mínimamente, de los intereses el año que viene. Si tiene que pagar capital e intereses, no los tiene, por más que el Presidente o Caputo digan que tienen 125 mil millones para el año electoral, no los tienen”.
Marcó “inconsistencias” en el modelo, que a la vez se potencias por las declaraciones propias de sus funcionarios. “Todo eso genera desconfianza”, apuntó.
Habló de un “escenario incierto” en un contexto ya electoral y desmarcó a la oposición en esto. “No creo que ningún opositor que pueda tomar el gobierno haga algo muy diferente en cuanto a ir contra el equilibrio fiscal si no tiene financiamiento. Creo que son cosas que se van a ir corrigiendo y quedó demostrado con gobiernos más de corte de centro izquierda que tuvieron un poco más de respeto si se quiere con la ciudadanía de ir a un ajuste como el que aplicó este Gobierno. Este Gobierno aplicó un ajuste fenomenal que la sociedad lo toleró porque tenía la necesidad de confiar en alguien mejor”, aseguró.
Para Ocampo, “el escenario electoral está muy abierto hacia la posibilidad de un cambio de Gobierno”, y “los actores que toman decisiones con seguridad van a postergar sus decisiones hasta después del año electoral”.




