Virginia Cuenca, quien forma parte del equipo de producción artística del Centro Cultural Italo Argentino invitó a la comunidad a acercarse este sábado a compartir y celebrar los 17 años de este espacio, semillero de artistas, ubicado en la zona sur de Resistencia.
Comentó que el aniversario es el 7 de julio, pero decidieron postergarlo para luego de la Bienal Internacional y lo festejarán desde las 15 de este sábado en el espacio verde ubicado entre avenidas Edison y Chaco. “Es un día súper especial”, expresó e invitó a llevar equipos de mate, mantas para echarse al pasto. “Estamos preparando todo para que quede súper lindo. Es un evento súper familiar, gratuito”, apuntó.
Habrá música en vivo, danza, exposiciones de los pequeños del taller de artes visuales, de artes místicas “y actividades en paralelo, constantemente, durante toda la tarde”.
El Centro Cultural Ítalo Argentino desarrolla más de 20 talleres de diversas disciplinas en la actualidad. “Todos los años, algunos se mantienen y otros van variando. Hemos tenido fotografía, cerámica, este año tenemos taller de danzas, de artes plásticas, de idiomas. Siempre tenemos ofertas para todos las edades, todos los tipos de público. Y lo hermoso de este espacio es que su comunidad, su núcleo de pertenencia, es enorme así que todos tienen ganas de estar presentes y van a mostrar el trabajo que vienen haciendo durante esta primera parte del año. Del taller de artes plásticas, de estas pequeñas artistas, vamos a poder ver toda su exposición de obras de este año”, contó.
También habrá artistas invitados, academias de danza, expositores, ilustradores. Juegos, emprendedores, chocolate para compartir formarán parte de esta gran celebración. “Hay de todo para divertirse y entretenerse”, destacó.
Comentó que en este semillero, cuentan con alumnos y alumnas que crecieron junto al Centro Cultural, “que empezaron a los 3 o 4 años y hoy tienen 15 y 16”. Lo mismo que ocurre con la Escuela de Rock, con adolescentes que hoy de adultos se dedican a la música de manera profesional. “Empezaron su camino aprendiendo a tocar el bajo o la guitarra en la Escuela y fueron desarrollando su talento musical. Son un montón de casos de personas que van creciendo a la par del Centro Cultural por eso nos gusta decir comunidad porque realmente se siente como estar en familia. Comunidad es una forma linda de llamar a nuestro espacio y a nuestro trabajo”, expresó.
Todavía inscriben a un abanico de ofertas culturales que se desarrollan en el lugar. La manera más rápida y fácil de comunicarse es a través del Instagram o en el mismo centro cultural.




