Más adelante explicó que “El Centro es un servicio gratuito, como todo servicio de mediación. En nuestro caso, por nuestra ley, nosotros brindamos una primera atención a la parte, más allá de que se entiende que está la Mesa de Atención de la Víctima y las defensorías, la primera atención cuando viene la persona a averiguar acá”. Además de la sede central, que funciona desde 1996, a partir de 2014 el CPM tiene dependencias en las restantes cinco circunscripciones judiciales y en la actualidad su directorio está integrado por el presidente del STJ, Víctor del Río, el juez Enrique Varela y la jueza Iride Isabel María Grillo.
Al respecto remarcó que la tarea que realizan apunta a “ayudar de alguna manera a transcurrir en este problema que tienen de la mejor manera, sin necesidad de que se rompan por ahí los vínculos o el diálogo entre las partes, sino justamente ser facilitadores y abrir ese puente para que por lo menos se empiece a conversar sobre los temas”.
En la parte penal existen mayores restricciones: “se habla de un delito, viene damnificado y ofendido y se realiza la audiencia conforme lo que nos establece nuestra ley de mediación penal. Tiene la finalidad de alguna manera sacar un poco de trámite judicial o de causas penales que se tramitan terminarlas previo a ese procedimiento de investigación y que se puedan cerrar ya acá por este Centro”.
El funcionario consideró que la importancia del CPM radica en “recibir a la gente y darle un lugar amigable para que pueda venir a plantear su problema en el ámbito de la audiencia y tratar de que dentro de lo que nos está permitido como mediadores, solucionar o ayudar a que ellos solucionen su problema”. Eso implica “ayudarlos a pensar cuál es la mejor manera” de arribar a tal fin.
“Lo ideal sería que conozcan la mediación, vean cómo se trabaja y que lo puedan aplicar automáticamente ellos. Mientras tanto lo que se trata es solucionar, hacer un poco de enseñanza de lo que es la mediación para que las partes, en su tiempo, puedan ir solucionando ellos sus problemas”, agregó.
Alternativa en crecimiento
En otro tramo señaló que “la mediación vino creciendo desde sus inicios en el ’96 hasta ahora. De tener cinco o diez audiencias al año hoy hay dos mil quinientas, dos mil seiscientas, tres mil audiencias efectivamente realizadas”. Este fenómeno se aprecia tanto en Resistencia como en las delegaciones Sáenz Peña, Villa Ángela, Charata, General San Martín y Juan José Castelli.Vechietti, quien se desempeña en el CPM desde 2012 y que en febrero de este año quedó a cargo luego de la jubilación de la anterior directora, Beatriz Contreras, precisó que trabajan con audiencias fijadas a los quince días del momento en que ingresa el pedido. Así consiguen que “la persona tenga una respuesta rápida a su problema, si no lo acuerda acá, que tenga habilitada la vía para continuar el trámite dentro del juzgado”. Y que si llega a un acuerdo “sabe que este trámite terminó acá y lo único que le queda es pasar para el trámite de evaluación al juzgado. Pero por lo pronto ella ya resolvió, las partes resolvieron acá su problema y se van con el acuerdo y una solución”.
Buscar posibilidades de solución de conflictos
En tanto que la secretaria del CPM, Andrea Rano, remarcó que la mediación “tuvo su tránsito, su incorporación, su crecimiento dentro de la sociedad”. En ese sentido recordó que en la actualidad “más allá de tener una mediación prejudicial establecida por ley, tenemos la elección voluntaria de la ciudadanía en acudir al Centro de Mediación a buscar posibilidades de solución de conflictos”.
En el Centro generan “una mesa de diálogo voluntaria consensuada en un contexto de pacificación para que las familias puedan encontrar soluciones para sus hijos” dado que, como explica la funcionaria, “tenemos un alto volumen de audiencias de mediación de contexto familiar. Entonces lo que acá se genera es una mesa de diálogo en donde los destinatarios son hijos y en donde lo que se busca es consensuar el presente y el futuro para ellos”.
Además, más allá del contexto de audiencias familiares, el CPM “tiene amplia derivación desde sede judicial en todas las materias civiles en trámite, penales en curso. Así que es un espacio para el encuentro de soluciones a conflictos que transita esta sociedad”.
Rano explicó que mediante el seguimiento de estadísticas “nos damos cuenta del regreso voluntario de progenitores a medida de los años en donde nos buscan para volver a encontrar una solución en un nuevo contexto, en el presente de ellos, modificando lo que ya acordaron. Eso nos genera la tranquilidad para nosotros desde nuestro trabajo y nuestra vocación de poder siempre, con puertas abiertas, recibir para que ellos encuentren adecuadamente a su presente la nueva solución que están buscando”.
Por último, resaltó que “hay todo un trabajo administrativo previo que requiere la escucha activa desde cada uno de los miembros que forman parte del Centro de Mediación de personas que llegan con estados anímicos emocionalmente desbordados, buscando un lugar donde sean escuchados y puedan canalizar cómo empezar a ahondar su camino para poder ser recibidos y para poder encontrar la salida”. Esto “permite que padres o imputados y denunciados puedan sentarse en esta mesa y encontrar este diálogo constructivo y pacificador”.




