“El gobierno provincial se aferra al RINI (Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones) como si fuera maná del cielo. Y no es que el RINI sea malo; lo que ocurre es que ningún empresario invierte porque “es barato invertir”; se invierte cuando hay oportunidades de desarrollo y rentabilidad”, sostiene el intendente de Machagai, Juan Manuel García, en esta nota de opinión.
Nota completa:
El gobierno provincial se aferra al RINI (Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones) como si fuera maná del cielo. Y no es que el RINI sea malo; lo que ocurre es que ningún empresario invierte porque “es barato invertir”; se invierte cuando hay oportunidades de desarrollo y rentabilidad. El último informe de la FECHACO así lo confirma: hay optimismo (de los empresarios) respecto al futuro, pero “ese optimismo no se traduce en decisiones de inversión”.
El último informe de la FECHACO así lo confirma: hay optimismo (de los empresarios) respecto al futuro, pero “ese optimismo no se traduce en decisiones de inversión”.
Programas similares a este “Chaco Invierte” ya hemos tenido en el pasado, y la experiencia indica que funcionan cuando la realidad económica acompaña. Según el mencionado informe de la FECHACO, la actividad económica pyme cayó 7,0% en julio y acumula un retroceso de 6,8%. A algunos sectores les fue mucho peor: la Industria Manufacturera se derrumbó 16,6% interanual; Alimentos y Bebidas, 14,9% interanual.
Los comerciantes sacan conejos de la galera todos los días: descuentos, combos, ofertas y financiación con tarjeta, pero si los salarios no se recomponen y las tarifas de los servicios se disparan, las cuentas no cierran. Y eso para no hablar de la morosidad de los argentinos con las tarjetas de crédito y las billeteras virtuales.
En su informe, la FECHACO explica que el consumo se sustenta en “soportes transitorios”. En otras palabras, las ventas repuntan dos veces por año: cuando los agentes de la administración pública cobran su medio aguinaldo. Así de simple. Hoy, el sector público es único que dinamiza la economía.
Aplaudimos que el gobernador Zdero no se haya quedado de brazos cruzados; el RINI al menos muestra una buena intención. Pero no alcanza, y el relato de la austeridad le está haciendo mucho daño a la gente. Si los salarios no mejoran, el panorama es muy oscuro.
Sé que las comparaciones son odiosas, pero a veces son inevitables. Entre aumentos dispersos, escalonados, sectoriales y bonos extraordinarios, Chaco acumulará en 2026 aumentos salariales del orden del 18%. En el mismo lapso, Formosa llegará casi al 30% para toda la administración pública, y en los salarios mínimos y las jubilaciones el incremento será mayor al 36%.
De hecho, la vecina provincia ya le ganó a la inflación en 2025, con aumentos del orden del 55%, más de 20 puntos por encima del índice anual. Y a ellos les pasa lo mismo que a nosotros: caída de las transferencias automáticas, caída de la recaudación de impuestos provinciales, deuda de Nación de fondos previsionales en aumento. O sea, a ellos también “les pasa Milei”.
Y lo más impresionante de nuestros vecinos, es que lo pueden hacer manteniendo el equilibrio fiscal y sin endeudarse. Por el contrario, nuestra provincia está hasta la cintura en un ciclo de endeudamiento del que se va a tener que hacer cargo el próximo gobierno. Hay algo que Leandro Zdero está haciendo muy pero muy mal.
Juan Manuel García, intendente de Machagai, expresidente de la Cámara de Comercio de la localidad, e integrante de la Fechaco.




