Daniela Barrios tiene 17 años, es de Corrientes y cursa el último año del secundario. Hace pocos días fue seleccionada como una de las 50 finalistas del Global Student Prize 2025, una distinción internacional organizada por Chegg.org y Fundación Varkey, que reconoce a estudiantes con impacto social en sus comunidades. Fue elegida entre casi 11.000 postulaciones de 148 países.
“Hace unos años ya había encontrado este premio y lo tenía fichado, y este año decidí postularme, además de que la ministra de Educación junto con la senadora Sonia Quintana recomendaron postularme también”, relató en diálogo con CIUDAD TV.
Contó que fue notificada de la noticia directamente desde la organización: “Cuando me enteré, estaba muy emocionada. Las chicas de la Fundación Varkey me llamaron y me dijeron que soy una de las top 50, me hizo muy feliz”.
Barrios se convierte así en una de las dos representantes argentinas en la selección 2025, junto a Gastón, un estudiante de Lanús (Buenos Aires). Consultada sobre la importancia del reconocimiento, sostuvo: “Estar en el top 50 ya es un montón. Reconozco que ya es todo un orgullo”.
Daniela participa en distintos proyectos escolares y comunitarios que fueron claves en su postulación: “Tuve que escribir muchos ensayos hablando sobre mis proyectos, sobre cómo soy como estudiante y demás. También me pidieron cartas de recomendación y hablé sobre los proyectos que tengo dentro del colegio, como que fundé el club de ajedrez, gestioné para que nos enviaran a las Olimpiadas de Matemáticas, además de pasantías de investigación para que todos tengan esa oportunidad”.
Fuera del ámbito escolar, también se involucra en acciones de voluntariado: “Soy parte de un grupo de jóvenes que ayuda a la comunidad llamado Club Río Paraná, es una rama de la organización de Rotary. Además, estoy en una fundación de animales y en otras iniciativas”.
Desde los 9 años estudia inglés en el Departamento de Idiomas Modernos de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). “Fue una experiencia muy linda, también fue mi primer contacto con la cultura de Estados Unidos, específicamente porque festejábamos Halloween y todos los eventos tradicionales que tienen ellos”, explicó. Sobre el idioma, agregó: “Admito que es una herramienta muy importante, y mucho más para los objetivos y sueños que yo tengo”.
Además, impulsa un proyecto tecnológico inclusivo: “Realicé un proyecto de anteojos inteligentes que estructuran en tiempo real todo lo que se dice en el entorno, destinado a las personas sordas. Ese proyecto sigue en desarrollo. Estoy esperando recibir ayuda, financiamiento y demás”.
Daniela tiene en mente continuar su formación en el país. “Me encantaría estudiar acá en Argentina y después también hacer un posgrado en el exterior, pero la verdad que me gustaría quedarme en Argentina”, expresó.
Sobre sus intereses académicos, detalló que el proyecto a futuro es “estudiar economía o finanzas en Argentina y seguir con los mismos proyectos que tengo ahora, seguir con el mismo objetivo de lograr un impacto positivo”.
Respecto a la experiencia que significa compartir espacios internacionales con estudiantes de distintos países, opinó: “Estas experiencias te permiten tener una diversidad de opiniones increíbles y creo que la diversidad también es muy enriquecedora porque lo noté. El hecho de que todos tengamos opiniones y posturas y miradas, que vivamos en diferentes contextos, tal vez hizo que el debate y las cuestiones diarias sean mucho más entretenidas e interesantes”.
Finalmente, compartió su motivación principal al inscribirse: “Soy alguien que se postula constantemente a diferentes programas, y quise ver qué piensan a nivel internacional de mis proyectos”.




