En diálogo con los estudios de CIUDAD TV, Alejandro Álvarez, secretario Gremial de ADIUNNE, se refirió a la situación que atraviesan los docentes universitarios y a la posición asumida por la CONADU Histórica y el conjunto de las federaciones contra el aumento salarial del 2% establecido por decreto del Gobierno Nacional, retroactivo a diciembre, por debajo de los indicadores de inflación del mes de diciembre y, según se proyecta, también del mes de enero.
Por otro lado, ratificó el reclamo por la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Ejecutivo nacional.
“Una de las cuestiones que solicitamos en nuestro petitorio es la convocatoria a paritarias que no se da desde mayo de 2023, que fue la última convocatoria. A partir de ahí no hubo más negociación salarial con ninguno de los sectores, tanto docentes como no docentes porque el sector no docente, que trabaja en conjunto con nosotros, está en la misma situación”, sostuvo.
Mencionó que también les fue otorgado un bono único, de valores disímiles según la categoría: $50 mil para docentes full time, $25 mil para docentes con 20 horas y $12.500 para aquellos de 10 horas con dedicación simple. “Decir estos números es un poco un chiste”, expresó.
Frente a este escenario, el conflicto ante el inicio de clases está garantizado. Las Federaciones se reunirán este jueves para debatir sobre esta situación que atraviesan con salarios precarios y desfinanciamientos de las universidades. Y, posteriormente lo harán con la FUA y con el Consejo Interuniversitario para definir un plan de lucha en relación a estos reclamos.
“Hay mucho enojo por parte de la docencia y la no docencia porque no se respeta la ley sancionada hace casi medio año y puede peligrar el inicio y el cuatrimestre en las universidades, tanto en la UNNE como en la UTN y también la de Chaco Austral”, acentuó.
Consultado por la pérdida de profesionales, Álvarez reparó en una realidad que se repite en las Altas Casas de Estudio: “Para nosotros es atípico porque nunca se vio y desde el año pasado vimos un incremento de personal docente que acerca su renuncia a las Direcciones de Personal de las Facultades. Es muy alto y es algo que se registra en casi todo el país con los mismos números. Hay un abandono de los cargos docentes y renuncias porque la cantidad de horas que uno tiene que dedicar están muy por debajo de lo que cuestan esas 10 años. Entonces, el que tiene la posibilidad de suplir su carga laboral de alguna otra manera, muchas veces se vuelca a renunciar al cargo universitario para poder tener una fuente de ingresos que sea más digna”.




