La secretaria general de la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNNE (ADIUNNE), Marina Stein, describió en CIUDAD TV la compleja situación que atraviesan las universidades nacionales en el marco del ajuste presupuestario. “Continuamos en una situación crítica, en relación a lo presupuestario, como venimos peleando ya desde hace bastante tiempo, desde que asumió este gobierno hace 18 meses”, afirmó.
Stein explicó que “actualmente tenemos un presupuesto prorrogado del año 2023, ya que ninguno de los dos años se aprobó el presupuesto” y recordó que “el año pasado el gobierno nacional retiró el presupuesto nacional que debe ser tratado por ley”. Advirtió que “sin previsibilidad presupuestaria, es muy difícil poder programar y organizar las actividades”.
La dirigente gremial detalló que “ahora estamos con un 30% por debajo de lo que recibimos en el año 2024 en términos nominales y, por supuesto, recibiendo discrecionalmente los montos que el gobierno entiende que nos debe otorgar y como mínimo para pagar los salarios”. En ese punto, remarcó que se atraviesa una “crítica una pérdida del poder adquisitivo de más del 40% con una brecha entre inflación acumulada, salarios y porcentajes de aumentos otorgados de más del 100%”. Y agregó: “Esto quiere decir que venimos trabajando gratis durante seis meses los trabajadores tanto docentes como no docentes de las Universidades nacionales”.
Stein remarcó que la crisis presupuestaria impacta en el funcionamiento diario de las instituciones: “Al inicio de 2024, no podíamos pagar la luz, el agua, el gas. Todo esto está dificultando las normales tareas de enseñanza, investigación y de extensión, que son las tres patas de las universidades nacionales”.
En este contexto, la secretaria general de ADIUNNE valoró la movilización del jueves: “La marcha que se hizo ayer fue una marcha federal, muy masiva, en unidad, que expresa el descontento no solo del ámbito universitario, sino en general del conjunto de los trabajadores tanto estatales como privados”.
Detalló que participaron “más de 60 gremios, además de los gremios universitarios y la Federación Universitaria y el Consejo Interuniversitario Nacional” y destacó la “buena noticia que es la cautelar presentada por las dos CTA en función de la intención de limitar el derecho a huelga en el decreto 340/2025. Fue anulado este artículo, se le puso un freno”.
“Los nuevos decretos intentan, de alguna manera, proscribir, limitar y perseguir a quienes levantan la voz criticando esta política”, apuntó y señaló: “Se está avanzando no solamente en la reforma gremial sino también en la reforma previsional, son reformas que tienen que ver con un profundo debate político e ideológico respecto de qué país queremos”.
En relación al reclamo presupuestario, Stein recordó: “Los trabajadores estatales, por lo menos desde la universidad, hoy del PBI representamos menos del 1%”. Cuestionó que “el grueso del PBI se lo llevan las jubilaciones, por eso no quieren aumentar, y todas las semanas reciben lo que reciben nuestros jubilados y jubiladas, el castigo de ser reprimidos semanalmente todos los miércoles”. Agregó que “la deuda externa que ha contraído el gobierno anterior y que este gobierno también se suma no redunda en ningún beneficio para el conjunto del pueblo argentino que hoy en su mayoría no llega a fin de mes”.
Anticipó que la continuidad de las medidas de acción directa se definirá en “plenarios, en secretaría general, en nuestros congresos y además coordinadamente con el Frente Intergremial a nivel nacional”. Stein subrayó: “Lo que sí sabemos es que hay que seguir luchando”.
“Ahora estamos con la junta de un millón de firmas en toda la universidad y en el conjunto de la sociedad para que se apruebe la nueva ley de financiamiento universitario” y reiteró los principales reclamos: “la apertura de paritarias salariales que no tenemos desde hace ocho meses, el necesario aumento de presupuesto para poder seguir funcionando y un programa de mejoramiento de becas para los estudiantes”.




