En su texto original, la iniciativa tiene como objeto “promover la salud y la inclusión en la sociedad de las personas que padecen la enfermedad celíaca y/o diabética, garantizándoles la igualdad de acceso a la alimentación segura y adecuada”.
El Programa apunta a destacar y reconocer la labor de los establecimientos gastronómicos que toman las medidas necesarias y se ocupan de ofrecer opciones aptas para celíacos y diabéticos, “lo cual le permite ampliar la base de clientes y mejorar la reputación del establecimiento como un lugar inclusivo y consciente de la salud”.
Tras las modificaciones propuestas desde la oposición que constituye el Frente Chaqueño, la ley establece como autoridad de aplicación al Ministerio de Producción e Industria, tal como se planteaba en el proyecto original, pero en coordinación con el Ministerio de Salud, a solicitud de la diputada Paola Benítez, presidenta de la Comisión de Salud legislativa.
También se agregó la invitación a los Municipios para su adhesión, por pedido del diputado justicialista Rubén Guillón. Y, además, la quita de impuestos provinciales (Ingresos Brutos), por el periodo de un año, para aquellos establecimientos que sean distinguidos en esto luego de haber invertido en la infraestructura adecuada que evita la “contaminación cruzada) en la producción de este tipo de alimentos. Esto, a solicitud del diputado Rodrigo Ocampo.




