La continuidad del oficialista nunca estuvo en duda en la previa. Sin embargo, horas antes se hablaba de la posibilidad de que hubiera muchas ausencias. No pasó, incluso desde el arranque hubo presencia de todas las vertientes de UP dentro del recinto. Lo que sí ocurrió es que su designación contó con numerosas abstenciones, provenientes justamente de UP, el principal bloque opositor, y el Frente de Izquierda, los dos sectores que son el núcleo más antimileísta.
Antes de ir a sentarse al estrado para retomar la conducción, Menem permaneció inmóvil, sentado en la banca al lado de Gabriel Bornoroni, el presidente de LLA. Desde allí escuchó la larga lista de reclamos que los jefes de bloques le hicieron. Entre ellos, uno de los que más sonó fue que interceda por la aprobación del Presupuesto 2025.
En el arranque, la propuesta la realizó Bornoroni, quien destacó que el riojano “ha trabajado y ha encabezado todas las sesiones del 2024 con un gran trabajo, respetando la democracia y los distintos estamentos”.
Asimismo, sostuvo: “Sabemos que ha liderado con un gran éxito las sesiones de la Ley Bases, una de las más largas y con desempeño indiscutido de todos los que estamos acá”. “Martín tiene mucha austeridad y hace cumplir los preceptos de esta Cámara, la cual volvió a tener ese lugar sagrado, donde se respetan las leyes y los reglamentos sin ningún tipo de privilegio”, dijo.
Inmediatamente después de Bornoroni fue el turno del jefe de Unión por la Patria, Germán Martínez, quien se despachó con una catarata de reclamos hacia Menem. Arrancó recordando que hace un año atrás lo respaldaron y facultaron a conformar las comisiones por el sistema D’Hondt. ¿Saben qué hizo el presidente Menem con esta resolución?”, se preguntó y rompió una hoja.
El santafesino le enrostró a Menem que en su primer discurso había prometido “ecuanimidad, imparcialidad, espíritu de conciliación y diálogo constructivo” pero “no cumplió con su palabra”. “Conformaron las comisiones quitándole lugares a nuestro bloque”, insistió el presidente del principal bloque opositor. Y agregó que “no se llevó adelante una distribución de las presidencias de las comisiones como correspondía”, y tampoco “está resuelta la situación de la Comisión de Juicio Político”.
“Nuestro bloque se cansó de la arbitrariedad en el uso de la palabra”, se quejó, para añadir que desde la Cámara “les prestaron (a diputados libertarios) vehículos para ir a visitar genocidas en Ezeiza”.
El legislador también criticó a Menem por no haber dicho nada ni haberse solidarizado con diputados que fueron reprimidos en las afueras del Congreso. “Ni que hablar del trato con los trabajadores de esta Cámara; lo que se vive es angustia y desolación por parte de los trabajadores del Congreso en todas las áreas”, denunció después.
Al mencionar la larga lista de insultos del presidente Javier Milei contra los diputados, le reclamó que nunca dijo nada. Tales declaraciones “nunca merecieron por parte de esta Cámara un cuidado”.
Por otro lado, “el presidente de esta Cámara debería estar garantizando que la Argentina tenga un Presupuesto, y muchos lo dicen por abajo pero no lo ponen como condición”. “Este Gobierno desprecia profundamente a las provincias argentinas y tiene un pésimo trato con los gobernadores”, expresó y nombró especialmente al de La Rioja, Ricardo Quintela, por el punto de coparticipación que siempre se le otorga en el Presupuesto. Para Martínez, Menem “debería ser el primer interesado en que esa deuda se pueda saldar”. Y le pidió trabajar para que “La Rioja tenga el compromiso de recibir los fondos que necesita”.
Contrariamente a UP, el titular del bloque Pro, Cristian Ritondo, acompañó la propuesta de Menem a la presidencia del cuerpo por “por responsabilidad institucional, porque creemos que le ha tocado un año muy difícil en un nuevo Gobierno con un bloque no lo suficientemente grande, tratando leyes muy difíciles, entendiendo que había que componer mayoría, no con dos bloques, sino con mucho más”.
Por el Frente de Izquierda hablaron tres de sus cinco miembros. Una fue Vanina Biasi, quien observó: “Este es un Congreso absolutamente devaluado, que ha perdido personalidad, que está pintado. Si acá se vota algo que no le gusta al presidente, se veta y se juntan 86 votos para blindar esos vetos anti-pueblo. Milei impuso un DNU que ordena todas las disposiciones económicas más relevantes y un compendio de agravios contra los trabajadores, y ninguna bancada fue capaz de pedir sesión especial para que se derogue el DNU 70/2023″.
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