El Parlamento chaqueño aprobó por unanimidad la ley que reconoce e implementa el uso voluntario del cordón de girasoles en Chaco como símbolo de identificación para personas con discapacidades, trastornos, condiciones o enfermedades no visibles. La iniciativa busca favorecer la comprensión y el acompañamiento de quienes atraviesan situaciones que no siempre resultan perceptibles para los demás.
El diputado radical del interbloque Chaco Puede, Carlos Salom, autor de la iniciativa, sostuvo la finalidad de “un proyecto que tuvo la búsqueda de la empatía, la inclusión y el respeto y sin duda que se ha logrado en este cuerpo con un despacho unánime en las comisiones”.
“Estamos ante un hecho que además nos destaca como provincia. Va a ser la primera provincia en el país con esta ley en vigencia, coordinada y regulada por el Ministerio de Salud, que lo que busca es promover y difundir el uso del cordón de girasoles como una herramienta de identificación voluntaria para personas con discapacidades invisibles, pero que las sufren. Esto significa una accesibilidad y un trato adecuado para quienes tienen alguna discapacidad no visible: patologías orgánicas, funcionales, neurológicas, cognitivas, sensoriales, psicosociales, enfermedades crónicas, incluyendo las del espectro autista”, sostuvo.
“Es una iniciativa que tiene un orden internacional que estamos instalando en nuestra provincia y tiene que ir acompañado de la participación, la capacitación, la visibilización, la concientización de algo tan noble y tan importante como es el derecho humano en su máxima expresión”, aseguró y destacó que la ley involucra a todos los organismos públicos y privados “para tener una actitud diferente ante esta circunstancia de visibilización del Cordón de Girasoles”.




