Cinco de los siete imputados fueron indagados este lunes en la Justicia Federal de Resistencia, pero optaron por no prestar declaración. Nicolás Clinis Canal y María Graciela Canal, con orden de detención internacional, continúan siendo buscados por la Justicia. La investigación por presunto lavado de activos analiza la expansión de la cadena de gimnasios premium Exen y el origen de los fondos utilizados para la inversión inicial.
La causa que investiga a integrantes de la cadena de gimnasios premium Exen por presunto lavado de activos sumó este lunes una nueva instancia judicial. En una audiencia realizada en la Justicia Federal de Resistencia, cinco de los siete imputados (tres de ellos están presos en la Dirección de Investigaciones y dos en libertad) fueron informados de los hechos que se les atribuyen y tuvieron la posibilidad de declarar, pero todos se abstuvieron de hacerlo.
Se trata de Federico Clinis Canal, Mauro Lugo Heim y Yamil Gane, quienes fueron detenidos durante el megaoperativo realizado el viernes en Chaco y Corrientes, que incluyó 18 allanamientos y el despliegue de unos 200 efectivos de Gendarmería Nacional y otros 50 integrantes de la Policía del Chaco. En tanto, Jorge César Alberto Vargas y Raquel Edith Bohacek también permanecen imputados, aunque se dispuso que continúen en libertad. También fueron formalmente notificados de la acusación y, al igual que los primeros, tampoco quisieron hablar.
La investigación está a cargo del fiscal general Patricio Sabadini, responsable del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Resistencia, y se tramita ante el Juzgado Federal de Garantías 1 de Resistencia, a cargo de la jueza Zunilda Niremperger.
Dos imputados fuera del país
La situación de los otros dos acusados que tienen orden de detención es uno de los puntos que ahora concentra la atención de la pesquisa. Nicolás Clinis Canal y María Graciela Canal no fueron localizados durante los procedimientos y, según fuentes vinculadas con la investigación, se encontrarían fuera del país.
De acuerdo con la información incorporada al expediente, ambos estarían en Brasil y Paraguay, respectivamente, donde desarrollarían actividades relacionadas con el mundo del fitness y el cuidado de la salud. Frente a esta situación, la Fiscalía Federal de Resistencia avanzó con el pedido de captura internacional y el libramiento de una notificación roja de INTERPOL, la cual fue autorizada por Niremperger.
Todos están acusados, en distintos grados de responsabilidad, por el delito de lavado de activos previsto en el artículo 303 del Código Penal. En algunos casos, además, la imputación contempla las agravantes de habitualidad y organización.
Una investigación que comenzó con un arrepentido
El expediente se inició a partir de información aportada por una persona que se acogió al régimen del arrepentido. Ese testimonio habría vinculado al grupo familiar investigado con una concesionaria de automóviles y con una organización narcocriminal que ya era objeto de una investigación por narcotráfico, lavado de activos y tenencia ilegal de armas.
A partir de esa información, Sabadini comenzó a reconstruir el patrimonio y los movimientos financieros de las personas y sociedades bajo investigación. La hipótesis de la Fiscalía es que parte del dinero de origen presuntamente ilícito habría sido incorporado al circuito económico formal mediante distintas actividades comerciales, entre ellas la apertura y expansión de la cadena de gimnasios Exen.
Uno de los aspectos que despertó la atención de los investigadores fue precisamente el crecimiento de la empresa. Según el requerimiento fiscal, entre febrero de 2025 y julio de 2026 Exen llegó a contar con siete establecimientos. Para Sabadini, la velocidad de esa expansión y el dinero destinado a obras y equipamiento no guardarían relación con la capacidad económica declarada por los integrantes del grupo investigado.
“Resulta económicamente inviable para un negocio de estas características justificar la apertura de siete sucursales en un lapso tan acotado”, sostuvo el fiscal en su requerimiento, según el material incorporado al expediente.
Más de $2.500 millones en inversiones estimadas
A la dimensión de la expansión se suma un relevamiento realizado sobre seis locales de Exen. El informe preliminar realizado por las fuerzas federales, al que tuvo acceso CHACO DIA POR DÍA, tomó en cuenta la superficie y un valor de referencia de $510.000 por metro cuadrado para calcular una inversión estimada.
En conjunto, los seis establecimientos relevados alcanzan una superficie de 4.947 metros cuadrados, con una inversión estimada de poco más de 2.523 millones de pesos.
El relevamiento incluye al EXEN-Hotel Guaraní, con 567,18 metros cuadrados y una inversión estimada de $289.261.800; EXEN-Hiper Cucher, con 2.541,95 metros cuadrados y una estimación de $1.296.394.500; y EXEN-Barranqueras, con 493,49 metros cuadrados y una inversión calculada en $251.679.900.
También fueron relevados EXEN-Avenida Las Heras, con 496,81 metros cuadrados y una inversión estimada de $253.373.100; EXEN-Avenida Arturo Illia, con 419,99 metros cuadrados y una estimación de $214.194.900; y EXEN-Santiago del Estero, con 427,90 metros cuadrados y una inversión calculada en $218.229.000.
La cifra total surge de aplicar el valor de referencia de $510.000 por metro cuadrado a la superficie relevada. Se trata de una estimación y no necesariamente del dinero efectivamente desembolsado ni del valor de los bienes secuestrados, por lo que el dato deberá ser contrastado con la documentación contable, patrimonial y financiera incorporada al expediente.
El relevamiento adquiere relevancia dentro de la investigación porque permite dimensionar la infraestructura desplegada por la cadena y forma parte del análisis que busca establecer cómo fueron financiadas las inversiones realizadas durante el período investigado.
La pista del dinero y la hipótesis del lavado
La acusación sostiene provisoriamente que los siete imputados habrían conformado un grupo destinado a introducir en el circuito legal bienes y dinero cuyo origen sería ilícito.
En particular, la Fiscalía investiga si parte de esos fondos podrían provenir del narcotráfico y de otros delitos. La hipótesis se conecta con el origen de la causa y con la información aportada por el arrepentido, que habría relacionado al grupo investigado con una organización narcocriminal.
Para Sabadini, las sociedades investigadas podrían haber sido utilizadas en la denominada fase de integración del lavado de activos: la incorporación de dinero de origen presuntamente delictivo al mercado formal mediante inversiones y operaciones destinadas a aparentar un origen legítimo.
En ese marco, la Fiscalía puso el foco en la “vertiginosa y simultánea inyección de capitales en equipamiento e infraestructura edilicia”.
La investigación también alcanzó los movimientos bancarios, billeteras virtuales, proveedores de servicios de activos virtuales, registros de vehículos e inmuebles, información tributaria y movimientos migratorios. La Fiscalía señaló además adquisiciones de vehículos, viajes al exterior y un nivel de vida que, según su hipótesis, no se correspondería con los perfiles económicos declarados.
Criptomonedas y conexiones eléctricas irregulares
Los allanamientos también aportaron otros elementos que ahora deberán ser analizados. En uno de los inmuebles vinculados al grupo, ubicado en Mitre 709, donde funcionaban oficinas administrativas relacionadas con Exen, fue encontrado equipamiento destinado a la minería de criptomonedas.
Además, personal de Secheep detectó allí una conexión clandestina de energía eléctrica. Según el material de la investigación, también se encontraron irregularidades eléctricas en el gimnasio de avenida Illia y en la sede ubicada sobre Santiago del Estero.
Durante el operativo fueron secuestradas máquinas y equipamiento de gimnasios, dinero, documentación, automóviles y dispositivos vinculados con la minería de criptomonedas. Ahora, buena parte de esos elementos deberá ser sometida a peritajes contables, financieros e informáticos.
Una causa que recién entra en una etapa clave
Con tres detenidos que ya fueron formalmente informados de la acusación y se abstuvieron de declarar, dos imputados que permanecen fuera del país y una serie de bienes, operaciones e inversiones todavía bajo análisis, la causa entra en una etapa decisiva.
La Justicia Federal deberá determinar si el crecimiento de la cadena de gimnasios, las inversiones realizadas, el equipamiento incorporado y el resto de los movimientos patrimoniales investigados pueden explicarse mediante ingresos lícitos o si, como sostiene provisoriamente la Fiscalía, forman parte de una estructura destinada a incorporar dinero de origen delictivo a la economía formal.
Por ahora, los tres detenidos eligieron no declarar. La investigación continúa y el foco está puesto en reconstruir el recorrido del dinero detrás de una expansión empresarial que, de acuerdo con los datos incorporados al expediente, involucró casi 5.000 metros cuadrados de establecimientos relevados y una inversión estimada superior a los $2.500 millones, además de importantes sumas destinadas a equipamiento y otras inversiones.




