La ex funcionaria de la localidad correntina 9 de Julio no pudo este miércoles explicar algunas cuestiones y apuntó al ex comisario Maciel y a una hipótesis vinculada al narcotráfico por la desaparición del pequeño el 13 de junio de 2024.
Después de dos semanas sin audiencias y al retomarse el juicio por la sustracción y ocultamiento de Loan Danilo Peña, declaró una de las siete principales imputadas por la desaparición del pequeño en el paraje El Algarrobal y, pese a que su defensa aseguró que iba a responder preguntas y “decir toda su verdad” fuentes vinculadas a la investigación aseguraron a El Destape que “la declaración de Caillava dejó gusto a poco”.
Y destacaron que “para el común del Tribunal no logró responder contundentemente a todas las cuestiones que quedaron marcadas en la investigación y durante las declaraciones de otros imputados y testigos”.
Es que María Victoria Caillava es la cuarta imputada que declara en las audiencias y se esperaba que pudiera responder puntualmente a las acusaciones del ex comisario Walter Maciel, que había apuntado a la mujer y su pareja, Carlos Pérez, como los principales sospechosos de lo que haya pasado con el pequeño.
Algo que quedó claramente marcado durante las últimas declaraciones es el contrapunto entre el ex comisario Walter Maciel y la pareja de María Victoria Caillava y Carlos Pérez. Esa pelea volvió a quedar de manifiesto durante la declaración de la ex funcionaria cuando apuntó a Maciel y dijo que fue “un grave error” pedirle proteger sus vehículos porque pensó que “iban a estar bien cuidados en la Comisaría pero no fue así”.
Allí, cargó las tintas contra Maciel y dijo que “algo pasó en la Comisaría” para que luego diera positivo la pericia de odorología y cuestionó que “no es verdad lo que manifestó Maciel de que los autos quedaron bajo custodia gracias a él porque nosotros queríamos que hagan las pericias porque no tenemos nada que esconder”.
Las pericias que criticó Caillava fueron explicadas ante el Tribunal por el especialista Mario Rosillo a principio de agosto, cuando en una declaración de más de 4 horas detalló los operativos que arrojaron “presencia de Loan” tanto en la camioneta Ford Ranger como en el Ford Ka. Para los investigadores no pasó por alto que Caillava buscó involucrar a Maciel con una posible “plantación de prueba” cuando en sus declaraciones anteriores había dicho que esa presencia de olor podía ser porque había llevado a los hermanos y a la familia del menor y “muchas veces los chicos comparten la ropa”.
Acerca del día de la desaparición, Caillava contó que Laudelina la invitó: “Catalina me había dicho que cuando cocinara pollo me iba a avisar porque sabe que me encanta la gallina de campo”, por eso aseguró no notó rara la invitación. En ese relato, la ex funcionaria contó cómo llegó al lugar y quienes estaban, y puntualizó que se acordaba de Loan, “con su remerita negra que decía Messi en rosado, un pantaloncito y una gorrita celeste con una tirita roja”.
En este punto, quienes siguen el juicio se sorprendieron al ver que la ex funcionaria describió la vestimenta pero no se detuvo en el calzado, clave de la investigación. Luego de eso y hablando del almuerzo, Caillava aseguró : “No vi a ninguna persona alcoholizada” y destacó que “en un momento desaparecieron todos” explicando cómo fue la salida hacia el naranjal.
Así contó cómo fue que Benitez llamó a Laudelina mientras juntaban mandarinas y que ahí se enteró que Loan no estaba con el grupo aunque desconocía que el lugar estaba a 600 metros. Allí, María Victoria Caillava dio su opinión y sostuvo que “es obvio que un niño se puede desorientar y extraviar, tenía 5 años, se puede perder, por más que digan que está cerca”.
Después, Caillava describió la salida del campo y aseguró que Carlos Pérez manejaba la camioneta y sostuvo: “Salimos despacio porque el camino es intransitable” para insistir con que “no paramos en ningún momento”. Así, la señalada como una de las principales acusadas de la sustracción y ocultamiento buscó derribar la hipótesis del ex comisario Walter Maciel que aseguró que “lo atropellaron y se lo llevaron”.
En ese sentido también señaló Caillava: “Le pedimos a la Jueza Pozzer Penzo que hiciera un seguimiento de su celular para comprobar que no fuimos nosotros, jamás paramos y jamás lo alzamos a Loan”. La ex funcionaria explicó que se fueron del campo para ver el partido de River y sostuvo que luego se comunicó con Catalina y cuando se enteró que el pequeño seguía desaparecido buscó comunicarse con Laudelina porque “no podía comunicarme con Catalina”.
Así, quiso explicar las reiteradas llamadas que comprobaron las pericias. Luego, dijo Caillava, avisó a la policía y volvieron al campo, y criticó que tardaron en llegar por eso le envió mensajes a otro policía y cuando finalmente llegaron, “mi marido se acercó a Maciel”.
Más allá de las críticas y denuncias a Maciel, Caillava expuso una nueva hipótesis en medio del juicio y vinculó la desaparición a un ajuste del narcotráfico porque, según describió, ella era colaboradora de la Policía para combatir la venta de drogas en 9 de Julio y aseguró que “hablaba con intendentes y comisarios, fui la única funcionaria que se animó a hablar sobre los lugares de venta”.
En todo ese relato, los fiscales detectaron contradicciones y señalaron que la ex funcionaria no aparece registrada como informante de la Policía Federal ni en ninguna causa vinculada al narcomenudeo. Además, los fiscales destacaron que Caillava dijo no tener comunicaciones con Maciel pero luego se contradijo y sostuvo que “habían hablado por un acto escolar” y sostuvieron que resulta llamativo que teniendo el contacto directo haya denunciado la desaparición con otro policía.
Esas contradicciones, considera la fiscalía, son puntos clave que contrastan la información que hay durante las primeras horas de la desaparición.
En una declaración extensa y minuciosa, Victoria Caillava no descuidó la polémica por su viaje en medio de la búsqueda. Allí explicó que ese día “tomé frío por el viento norte y comencé a toser por eso le dije a mi marido para ir a la guardia a inyectarme algo”, lo que usó para explicar su encuentro con la enfermera Alicia Axson.
En el mismo sentido buscó explicar el viaje en el Ford Ka asegurando que “tenía turno médico en Corrientes Capital y de paso fuimos a buscar a la hija de mi marido a Resistencia” pero destacó, para evitar cualquier sospecha, que “jamás paramos ni nos desviamos, sólo nos detuvimos en el peaje y en el control caminero, siempre en la Ruta 12”.
Ahí explicó que estando en el viaje se comunicó con Maciel para quedarse en Corrientes y hacerse una extracción de sangre al día siguiente aunque destacó que “no tenía obligación de avisarle porque nadie nos detuvo y sabían que habíamos estado en el almuerzo”.
El Destape




