Cayo la sesión ordinaria en la que el Senado debía ingresar el pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. CIUDAD TV dialogó con el senador chaqueño Jorge Capitanch sobre esta dilación que fue tomada como un “blindaje” del Poder Legislativo Nacional, donde incluso hubieron cambios en la modalidad de la votación para dificultar esta instancia.
El funcionario chaqueño hablo de la génesis de este proceso que inició la semana pasada, en virtud del Reglamento Interno del Senado. “Se convoca a la Comisión de Labor Parlamentaria que la preside la Presidenta del Senado, que es la Vicepresidenta de la República y, obviamente, deben participar los distintos bloques activos para bajar la agenda legislativa de tratamiento”, indicó.
Se convalidó, a instancias del Bloque Justicialista y 16 firmas, la moción de censura respecto al Jefe de Gabinete. Explicó que “eso implicaba la acreditación de procedimientos de interpelación, luego de la moción de censura sobre la base de mayoría absoluta. Y también se incorporaron otros temas que tienen que ver con la agenda de relaciones exteriores y la pomposa ley denominada de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que esconde una cantidad tremenda de cuestiones que afectan sustancialmente derechos de terceros pero, sobre todo, la soberanía política y territorial de la República Argentina”.
Con el temario en marcha, señaló que de inmediato “se movió la Casa Rosada e intervino en la operación y con 8 firmas del Presidente provisorio y sin la Vicepresidenta cambia el Acta de Labor Parlamentaria. Eso es violación flagrante del Reglamento Interno al que el oficialismo nos tiene acostumbrados”, advirtió y subrayó, por otro lado, que “la constitución efectiva del quórum es una articulación política del oficialismo”.
En este escenario, para Capitanich hay tres consecuencias jurídicas. La primera es que “se produce un resquebrajamiento de la mayoría automática que había consolidado con la modificación laboral”. La segunda es “la pérdida del liderazgo relativo a Patricia Bullrich en el control político de la agenda parlamentaria en el Senado”. Y, en tercer lugar, “la desarticulación efectiva de los distintos bloques respecto a la cohesión en materia de agenda legislativa”.
Recordó que es el Ejecutivo quien puede designar o remover al Jefe de Gabinete y al resto de los ministros. Que la otra alternativa es el juicio político y una posibilidad más se da con la interpelación a un ministro en el Congreso. La última está vinculada a la moción de censura “que es diferente al juzgamiento del Poder Judicial”. Explicó que “es una pérdida de confianza en el Congreso basado en omisiones en declaraciones del Jefe de Gabinete antes y después de ser funcionario, hay rectificaciones de modo sistemático, existen cuestiones que deliberadamente se omiten y modifican o no tiene correlato con sus declaraciones juradas”.
Habló de un “engaño” por parte de Adorni al propio Congreso de la Nación al plantear cuestiones que “después no se registraron en sus declaraciones juradas”.
“La moción de censura implica pérdida de confianza que la ejerce el Congreso de la Nación con una mayoría absoluta: 37 votos en el Senado, 129 votos en Diputados”, precisó.
La moción de censura va a ser tratada el 1º de julio a las 15 en la Comisión de Asuntos Constitucionales, integrada por 6 legisladores de La Libertad Avanza, 6 del PJ y el resto de diversos bloques de minorías. “Lo que creemos nosotros es que efectivamente avanzará la moción de censura, tendremos dictamen de Comisión y podremos tratarlo alternativamente”.
No obstante ello, consideró que “la capacidad de bloqueo por parte del Poder Ejecutivo y sus alianzas dentro del Congreso está llegando a su límite”.
Para Capitanich, “una vez que la cuestión entre al Recinto creo que se va a terminar este manto de impunidad articulado en torno a la figura de un Jefe de Gabinete que ha perdido toda confianza, no solamente en el Congreso sino en la ciudadanía. Y a nosotros, lo que nos corresponde hacer, es hacer cumplir la Constitución, la ley y el artículo 101”.




