El presidente de la Fundación Ciudad Limpia, Carlos Alabe, estuvo en los estudios de CIUDAD TV para realizar un balance anual del trabajo de la institución y, como referente de la seguridad y la educación vial, brindar un análisis de la situación del tránsito en la provincia.
Sobre eso último, Alabe advirtió que “hay un espíritu suicida en nuestra comunidad que es difícil de comprender, de interpretar”. “Hay una inconsciencia total, lamentablemente no hay escuela y pistas de manejo para aprender a manejar una moto, qué distancia de frenada tenemos, los riesgos que eso conlleva”, planteó aunque sostuvo que la “conciencia tiene que estar en cada uno”.
Apuntó contra el exceso de pasajes en las motos y cuestionó que se pueden ver “colectivos de dos ruedas, con cuatro, cinco y me dijeron que hasta seis personas”. “La Soberanía es una colección de infracciones y lamentablemente no le podemos echar la culpa a las autoridades, que hacen lo que pueden, el semáforo está pero no se le hace caso. Sí hacen falta escuela y pistas de manejo para que aprendamos a manejar y transitar”, reafirmó.
Alabe hizo hincapié en la necesidad de “adecuar la gente para que haya menos accidentes”. “Educar es ahorrarse un montón de plata, de gastos en salud pública que es el gran problema que se traslada de la calle. La solución es la educación vial”, remarcó.
Balance del trabajo en Ciudad Limpia
“Hemos hecho un año de mucho trabajo y de muchísimo esfuerzo”, resaltó el titular de la fundación solidaria y expresó su agradecimiento a “toda la gente que lleva papel, cartones, tapitas plásticas, botellas plásticas, botellas de vidrio, a la Casa Garrahan”.
Sin embargo, Alabe reconoció que también “es un año que se termina con un sabor agridulce” al no poder recibir más chicos del hospital Pediátrico. “Quiero hablar con el gobernador, le estoy haciendo una carta y en estos días se la voy a entregar”, adelantó.
“La Casa Garrahan, una casa de rehabilitación que la hizo la gente, con la condición de que los gobiernos iban a hacer su aporte para que eso funcione. 6 millones de dólares costó esa obra y para que funcione bien se necesita que el gobierno haga su aporte. Espero, un 2025 con la vuelta de los niños a la Casa Garrahan, ese es mi deseo mayor. Y agradecer a la comunidad que está ayudando a que la casa no se cierre, que quede, que esté viva, que sea útil”, cerró.




