El senador Jorge Capitanich participó este jueves como miembro informante del bloque justicialista en la aprobación de cinco tratados internacionales y destacó la importancia de estos instrumentos como parte del consenso en materia de política exterior para la Argentina.
Se trata del Tratado con Ucrania sobre Traslado de Personas Sentenciadas, suscripto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; la Enmienda al Protocolo de Montevideo sobre el Comercio de Servicios del Mercosur, suscripta en la ciudad de Río de Janeiro, República Federativa del Brasil; el acuerdo de Extradición con la República de Chile, suscripto en la ciudad de Santiago, República de Chile; la Transmisión Electrónica de Solicitudes de Cooperación Jurídica Internacional entre Autoridades Centrales conocido como Tratado de Medellín; y el acuerdo de Libre Comercio entre los Estados de la AELC (EFTA) y el MERCOSUR, celebrado en la ciudad de Río de Janeiro, República Federativa del Brasil.
Capitanich destacó que se trata de “cinco instrumentos, una política de Estado para la Argentina”, tanto los referidos a acuerdos comerciales como a los convenios de extradición celebrados con distintos países.
En ese marco, hizo foco en la ratificación del Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y EFTA que tiene por Estados miembro a Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein. Opinó que la ratificación se trata de “un salto cualitativo extraordinario para expandir la circulación de servicios y el comercio”.
Capitanich resaltó la importancia estratégica del libre comercio entre el Mercosur y EFTA, un intercambio que consideró favorable para el Mercosur y para la Argentina.
“La importancia estratégica del libre comercio entre Mercosur y EFTA genera una perspectiva muy interesante al ver que los últimos 20 años de comercio bilateral fueron muy favorables para el Mercosur y para Argentina. Significa una complementación para potenciar el desarrollo económico”.
La aprobación da luz verde a un área de libre comercio que integrará al bloque sudamericano con cuatro de las economías más prósperas y con mayor ingreso per cápita de Europa: Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein. En conjunto, el acuerdo abarca a más de 300 millones de consumidores y un Producto Bruto Interno (PBI) combinado que supera los 4,3 billones de dólares.
“Hace referencia a 300 millones de personas. Este convenio ratificado incluye bienes, reglas de origen, propiedad intelectual, inversiones, compras públicas, desarrollo sostenible. E implica una red europea de acceso preferencial” para los países del Mercosur.
“Estamos ampliando la capacidad de penetración al mercado europeo, se incorporan 4 países más. Es una oportunidad para los países del Mercosur y especialmente para Argentina”, sostuvo Capitanich. También remarcó que en el acuerdo queda incorporada “la cuestión Malvinas”, reivindicando el reclamo histórico de soberanía por parte de la Argentina.
“Para el Mercosur se abre una gradualidad con una apertura equilibrada”, señaló Capitanich, y destacó que el acuerdo implica arancel cero inmediato para economías regionales con los cuatro países europeos, en varios productos como frutas, aceites vegetales y vinos.
Hizo mención además a la reciprocidad en cuanto al reconocimiento de denominaciones de origen que permite promocionar en el mercado internacional los productos regionales de las provincias argentinas. Si bien no se incluyeron inicialmente en las negociaciones denominaciones de productos chaqueños, es posible adherirlos con posterioridad.
Por otro lado, Capitanich ponderó la oportunidad que significa para los servicios profesionales casi sin restricciones en los cuatro países. Además, destacó la posibilidad que se abre en el área de tecnologías de la información y software, y el turismo.
“Creemos en la necesidad de abrir la oportunidad de acceso a terceros mercados, expandir la actividad económica y las exportaciones”.
“Existe una enorme capacidad para que esto se potencie”, manifestó Capitanich. “Favorece al crecimiento del país y crea empleos de calidad, que impactan en la calidad de vida de los argentinos”.
Por último, Capitanich definió que tanto los acuerdos legales con Chile en materia de extradiciones, como el Tratado de Medellín, configuran junto a los acuerdos comerciales una política exterior de consenso que beneficia a la Argentina.




