El senador nacional por Chaco, Jorge Capitanich, emitió un duro comunicado en el que criticó el desarrollo de la apertura de la 144ª Sesión de las Sesiones Ordinarias del Congreso de la Nación, calificando lo ocurrido como una “falta de respeto a los representantes del pueblo y al pueblo mismo”.
El exgobernador chaqueño cuestionó la actitud del presidente Javier Milei durante el acto protocolar y reclamó un cambio de rumbo en el estilo de gobierno.
“La templanza, el respeto por las ideas del otro y la responsabilidad en el ejercicio del liderazgo de un Presidente de la República exigen prudencia y decoro”, sostuvo el legislador, en una clara referencia al tono y los términos utilizados por el jefe de Estado durante su exposición ante la Asamblea Legislativa.
El senador chaqueño contrapuso lo que considera una “puesta en escena” con la realidad que atraviesan miles de argentinos, y enumeró una serie de indicadores que, a su juicio, reflejan el delicado momento social y económico que vive el país. “En Argentina se perdieron más de 300 mil puestos de trabajo, cerraron más de 22 mil pymes, hay trabajadores que no llegan a fin de mes, pequeñas y medianas empresas del interior del país que hacen malabares para sostener el empleo y jubilados que no pueden comprar sus medicamentos”, detalló.
Frente a ese escenario, el exjefe de Gabinete reclamó un cambio de actitud por parte del Poder Ejecutivo y llamó a construir consensos que permitan brindar certidumbre a la ciudadanía. “El país necesita previsibilidad y diálogo, no circo. Argentina no necesita agravios. No necesita chicanas. Argentina necesita un rumbo”, enfatizó en su escrito.
Capitanich advirtió sobre los riesgos que implica para la calidad institucional la degradación del debate público. “Cuando el debate público se convierte en un espectáculo, las instituciones se debilitan. Y cuando las instituciones se debilitan, pierde el pueblo”, señaló, al tiempo que recordó que “la democracia argentina se construyó con esfuerzo, con acuerdos y con respeto entre quienes piensan distinto”.
El senador reivindicó la necesidad de defender la calidad institucional como una responsabilidad histórica, y diferenció la crítica política legítima del agravio personal. “Podemos tener diferencias profundas con el gobierno de Javier Milei y con sus ministros, pero esas diferencias deben discutirse con argumentos, datos y respeto institucional”, afirmó.
Finalmente, el dirigente chaqueño cerró su mensaje con un compromiso sobre el rol que asumirá desde su espacio político: “El pueblo argentino merece un debate serio, no una puesta en escena. Y esa es la discusión que seguiremos dispuestos a dar desde nuestro espacio político: con firmeza, con responsabilidad y con respeto por la democracia y por el pueblo argentino”.




