En el marco del mes de concientización sobre el cáncer de mama, la tocoginecóloga Romina Romero destacó la importancia de los controles periódicos y la detección temprana de la enfermedad. Señaló que la mamografía permite detectar lesiones en estadios iniciales y remarcó que el autoexamen no reemplaza los estudios de control.
Romero destacó en CIUDAD TV que octubre es una oportunidad para reforzar la prevención y promover que más mujeres accedan a los controles. “Es un mes que nos llama a realizarnos los controles”, afirmó, al señalar que el cáncer de mama es uno de los que más afecta a las mujeres y que en Argentina se registran alrededor de 21.000 a 22.000 casos anuales.
La especialista destacó el rol de la mamografía como estudio de screening, ya que permite detectar la enfermedad en un estadio inicial. En términos generales, recomendó realizar la primera mamografía a partir de los 35 años y, desde los 40, continuar con una periodicidad anual.
No obstante, aclaró que el seguimiento debe contemplar las características de cada paciente. “Cada vez estamos yendo al camino de la medicina personalizada”, sostuvo, y explicó que la consulta con un especialista permite determinar el riesgo individual y definir qué estudios corresponden en cada caso.
Romero también hizo hincapié en las pacientes consideradas de alto riesgo, particularmente aquellas con antecedentes familiares de cáncer. En esos casos, explicó, se indaga no solamente la existencia de cáncer de mama, sino también de colon, próstata y ovario, entre otros antecedentes. Según el riesgo determinado, los controles pueden comenzar antes de los 40 años, incluso a los 30 o 25.
La tocoginecóloga se refirió además al autoexamen mamario como una herramienta para conocer las características habituales de las mamas. Recomendó realizarlo una vez al mes, después de la menstruación, mediante la observación frente al espejo y la palpación de las mamas y las regiones axilares.
Cambios en la piel, aparición de bultos, depresiones, modificaciones en la coloración o secreción sanguinolenta por el pezón son algunos de los signos ante los cuales recomendó consultar. Sin embargo, remarcó que el autoexamen “no va a reemplazar a la mamografía”.
“Una no tiene que esperar a sentirse un tumor para concurrir al control. Justamente la idea es que podamos detectar antes de que se forme un tumor en la mama”, sostuvo Romero, y destacó que la mamografía es el método que permite detectar alteraciones antes de que aparezcan síntomas.
En pacientes con tejido mamario denso, explicó que la mamografía puede complementarse con una ecografía mamaria. También remarcó que el cáncer de mama más frecuente es el esporádico, es decir, aquel en el que no puede determinarse específicamente una causa hereditaria, por lo que los controles son importantes incluso cuando no existen antecedentes familiares.
“Hay que insistir, hay que concurrir, hay que consultar, no hay que quedarse”, enfatizó. En esa línea, advirtió que todavía se reciben pacientes en estadios avanzados de la enfermedad y sostuvo que uno de los objetivos de la campaña es generar conciencia sobre la necesidad de no demorar la consulta.
Controles gratuitos y acceso en el Perrando
Romero señaló que durante octubre se están fortaleciendo las acciones de prevención y que en Fontana se están realizando más mamografías, mientras que también existen entidades privadas que ofrecen estudios gratuitos.
En el Hospital Perrando, el Servicio de Diagnóstico por Imágenes realiza mamografías y, según explicó, las pacientes que presenten alguna patología pueden concurrir directamente al sector de Patología Mamaria, ubicado junto al servicio de Oncología, sin necesidad de contar con una derivación previa.
“Se les asigna el turno correspondiente”, explicó la especialista, quien destacó que la posibilidad de autogestionar los turnos permite acercar la atención a las pacientes y establecer prioridades de acuerdo con la urgencia de cada caso.
Romero también resaltó el trabajo articulado entre los distintos profesionales y servicios de salud. “Somos una red. En el interior trabajamos muy bien también con las obstetras, con los ginecólogos. Si hay algún síntoma que presenten en la mama, por favor, consulten”, llamó.
Por otra parte, señaló que la prevención también implica incorporar hábitos saludables. Recomendó controlar el peso, mantener una alimentación saludable, realizar actividad física, evitar el tabaco y reducir el consumo de alcohol.
“Tenemos que empezar a priorizarnos”, planteó, y remarcó que esas medidas preventivas, sumadas a los controles correspondientes, contribuyen a reducir riesgos y favorecer una detección temprana.




