La reacción se produjo luego de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunciara la revocación de las visas del actual secretario del Ministerio de Salud, Mozart Sales, y del exfuncionario del Gobierno brasileño Alberto Kleiman.
En un comunicado, Rubio había calificado al programa como “un golpe diplomático inconcebible”, en referencia a la contratación de médicos cubanos para cubrir vacantes en el Sistema Único de Salud brasileño (SUS) en locales remotos y de difícil acceso.
El programa Más Médicos (Mais Médicos) fue lanzado en 2013 por la entonces presidenta brasileña Dilma Rousseff a través de un convenio con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), oficina para el continente americano de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Mais Médicos sobrevivirá a los ataques injustificables de quien sea”
Padilha defendió la trayectoria del programa que durante años contó con miles de médicos cubanos para atender comunidades remotas, selváticas y empobrecidas, donde profesionales brasileños suelen evitar trabajar. “Mais Médicos (…) sobrevivirá a los ataques injustificables de quien sea. El programa salva vidas y cuenta con la aprobación de quien más importa: la población brasileña”, afirmó en X.
“No nos doblegaremos ante quienes persiguen las vacunas, a los investigadores, a la ciencia y ahora a dos de las personas clave detrás de Mais Médicos”, escribió refiriéndose a la política del secretario de Salud estadounidense, Robert Kennedy Jr., un antivacunas que despidió a científicos prestigiosos.
Desde el inicio del actual gobierno, Brasil duplicó el número de médicos participantes en el programa. “Tenemos mucho orgullo de este legado que lleva atención médica a millones de brasileños que antes no tenían acceso a la salud”, agregó Padilha.
Cuba también reaccionó: el canciller Bruno Rodríguez escribió en la red social X que Estados Unidos “demuestra imposición y agresión con la fuerza como nueva doctrina de política exterior de ese gobierno”.
Trump vs. Brasil
El Gobierno de Estados Unidos ha tomado una serie de represalias contra Brasil por el juicio por golpismo que enfrenta Bolsonaro, líder de la ultraderecha brasileña y aliado del presidente estadounidense, Donald Trump.
Además de imponer un arancel adicional del 50 % sobre varios de los principales productos brasileños, retiró la visa a ocho de los 11 miembros de la Corte Suprema de Justicia, que juzga a Bolsonaro, y sancionó con la Ley Magnitsky al magistrado Alexandre de Moraes, juez instructor en la causa contra el expresidente por golpismo.
Página/12




