La diputada justicialista, Paola Benítez, termina este 10 de diciembre su mandato en la Legislatura provincial y realizó un balance, tanto de su gestión como del funcionamiento del Parlamento en este 2025, y evaluó también lo ocurrido en la última sesión legislativa con el aumento al Fondo de Alta Complejidad y la postura antivacunas de la diputada nacional Marilú Quirós.
Su balance de estos cuatro años “es positivo”, sostuvo. “Creo que toda nueva experiencia, yo vengo del Ejecutivo, de lo asistencial, de la gestión sanitaria; ha sido una etapa abierta a lo desconocido pero he podido incorporar nuevas experiencias, conocimiento y todo tiene que sumarnos para ser mejores y trabajar en un servicio mejor para nuestra gente. Así que más que positivo”, aseveró.
Benítez fue ministra de Salud cuando se desató la pandemia por COVID- 19. Los 15 años anteriores se desempeñó en el Hospital Pediátrico donde fundó el Servicio de Atención de Niños, Niñas y Adolescentes Víctimas de Violencia.
Sobre lo pendiente, lo que podría quedar en cartera de su interés, habló de un proyecto de ley que impulsaron hace poco, pero que “nació hace mucho”. Se relaciona a la certificación de toda aquella persona que se desempeñe en ámbitos con niños, “certificaciones que acrediten que esta persona no tenía una condena por abuso sexual; lamentablemente, me tocó atender a niños víctimas de abuso sexual infantil, por ejemplo, en la escuela por un portero y resulta ser que esta persona ya tenía antecedentes y había tenido una condena y lo cambiaron de lugar y seguía en contacto con niños en otra escuela”, advirtió y reparó en la gravedad de ello.
La postura “antivacunas” de Marilú Quiroz :”Hace demasiado daño al derecho a la salud”
Consultada por la polémica iniciativa impulsada por la diputada nacional chaqueña por el PRO, Marilú Quiros, contra la obligatoriedad del calendario de vacunas, y el acto antivacunas que también convocó en esta jornada, Benítez fue tajante: “Nos pasaba que muchas veces atendíamos a niños que tenían el calendario incompleto y lo asumíamos como una forma de maltrato. Porque la negligencia es una forma de violencia contra los chicos. No es solamente lo que ejerzo físicamente en contra para lesionar sino lo que omito sabiendo que es necesario”.
“También voy a hablar como legisladora, porque este tipo de personajes que ocupa lugares públicos trascendentales dentro del Poder Legislativo nos deja muy mal parados lejos de tener una base científica y de tener la responsabilidad de asumir y liderar cosas que le corresponden y que sabe y o sino no hablar”, sostuvo.
“Generar este tipo de proyectos es una vergüenza, me da vergüenza como chaqueña y doblemente vergüenza e indignación como pediatra. Y, obviamente, ni hablarlo como legisladora”, sentenció.
“Estos son los que nos nivelan para abajo, los que le quitan las ganas a la gente de creer en la política. Son los que le hacen demasiado daño a la ciudadanía y, sobre todas las cosas, al derecho a la salud”, aseveró.
Aseguró que la ley que impulsa “es un mamarracho, va en contra del derecho de los chicos que establece el derecho a la salud y es una garantía que el Estado debe dar para que suceda”.
Mencionó que la Sociedad Argentina de Pediatría salió a pronunciarse al respecto “y ha manifestado la baja persistente desde 2019 a 2024 de las coberturas de vacunas. Estamos hablando de que prácticamente en un 50% han bajado”.
“Esto es lo que está generando estas movidas antivacunas basadas en libre albedrío, alejadas totalmente de lo científico que indica y sostiene ala vacunación obligatoria”, afirmó.
El aumento al Fondo de Alta Complejidad
Por último, respondió sobre su postura respecto del aumento del 2% en los aportes de los trabajadores públicos al Fondo de Alta Complejidad del InSSSeP. “Creo que se ha llevado adelante la sanción de esta ley de una manera sumamente irresponsable”.
Señaló que el proyecto de ley se presentó hace más de un año. Que como miembro de la cartera sanitaria legislativa, ella misma pidió informes en relación a cuáles son las necesidades “porque, claramente, necesidades hay y hay que satisfacerlas-. Ahora, necesito saber cuántas personas, qué patologías, cuál es la previsión que tengo a futuro de acuerdo a mi cantidad de afiliados, la población que tengo, como para ir trazando cuáles son los costos que necesito cubrir. Eso no existió nunca”.
“¿Es necesario un 2%? En principio era un 3%, pero cuánto es necesario. Necesitamos trabajar a conciencia, estamos sancionando leyes y le estamos poniendo la mano en el bolsillo al trabajador que tuvo un 6% de aumento en todo el año y al cuál le voy a hacer un 100% más de descuento en el Fondo de Alta Complejidad. No hay aumento, pero sí le saco”, cuestionó.
Reiteró que se sancionó sin reunir “ni siquiera pedidos de opinión como para decir que era factible de llevar adelante. Lo hicieron entre gallos y media noche con acuerdo de dos diputados que dieron el quórum e iniciaron antes la sesión y terminaron mandando a cartera todos los proyectos de emergencia”.
“No comparto esta forma de trabajo. Si hay necesidades tenemos que trabajarlas y dar respuestas pero con un trabajo consiente, no de esta forma”. “No existe un plan, es demasiado desprolijo en el manejo que tiene y esto no creo que vaya a sostener las necesidades que hoy tiene el InSSSeP. Sin embargo, todos los afiliados se van a encontrar con un descuento del doble en sus recibos de sueldo sin aumento para este fin de año”, concluyó.




