Fernando Feldmann, jefe de Estudios del CIAC Chaco EETA 32, informó que la mayoría de los cursos ya completaron sus cupos y que solo quedan vacantes en piloto privado y observador meteorológico. Destacó el impacto de las nuevas líneas aéreas en la demanda laboral, la validez nacional e internacional de las licencias y la inserción de egresados en el sector.
El jefe de Estudios de la Escuela de Educación Técnica Aeronáutica (EETA) N° 32 – CIAC Chaco, Fernando Feldmann, informó que la institución registra una alta demanda en su oferta académica y que la mayoría de los cursos ya completaron sus vacantes para el ciclo lectivo 2026.
“La primicia que tenemos es que tenemos casi todas las vacantes completas”, afirmó en diálogo con CIUDAD TV. Precisó que solo quedan cupos disponibles en los cursos de piloto privado y observador meteorológico de superficie, mientras que el resto ya cerró inscripciones. “Ya hay cursos que en diciembre del año pasado se completaron las vacantes”, señaló.
Según explicó, las inscripciones se habilitaron el 1 de diciembre, continuaron tras el receso y permanecerán abiertas hasta agotar cupos. En el caso de observador meteorológico, podrán inscribirse hasta mediados o la tercera semana de marzo.
Entre las propuestas con mayor demanda, Feldmann destacó el curso de tripulante de cabina de pasajeros. Le siguen los cursos de rampa —señalero, operador y supervisor—, despachante de aeronaves y las distintas licencias de piloto.
El directivo vinculó este crecimiento con el contexto del sector aeronáutico. “Está muy en boga el surgimiento de las nuevas líneas aéreas low cost y eso amplió muchísimo el campo de trabajo”, sostuvo. Explicó que, por reglamentación, estas empresas contratan en su mayoría personal con licencias argentinas, lo que expandió las oportunidades laborales.
También subrayó que algunas especialidades tienen salida más allá del ámbito aerocomercial. “El curso de observador meteorológico no solo se limita a la aeronáutica”, explicó, y detalló que la información producida se vuelca a los medios oficiales del Servicio Meteorológico, con aplicación en actividades como la industria agroforestal.
En cuanto a la validez de las titulaciones, afirmó que “los títulos tienen validez nacional y también en el mundo”, ya que la autoridad aeronáutica argentina —ANAC— está adherida a los convenios de la OACI, lo que facilita la convalidación de licencias. El instituto cuenta con el aval de ANAC, del Ministerio de Educación de la provincia y del INET.
Feldmann remarcó que la formación es inicial y que se comienza “desde cero”, ya que el CIAC es un centro de instrucción teórica. En cursos como tripulante de cabina, rampa o despachante de aeronaves, el egresado obtiene la licencia tras cumplir los requisitos psicofísicos y administrativos ante ANAC.
En el caso de piloto privado y piloto comercial, además de la formación teórica, los alumnos deben completar horas de vuelo en una escuela o aeroclub. “Para piloto privado un mínimo de 40 horas, para comercial un mínimo de 200 horas de vuelo”, detalló. Indicó que el ritmo de acumulación depende de cada estudiante y que, salvo en la primera licencia —que tiene un máximo de dos años para completar las 40 horas—, no existe un límite temporal estricto.
Sobre los requisitos de ingreso, precisó que el mínimo es contar con secundario completo. La edad varía según el curso: en general 18 años, 17 para piloto privado y 21 en otras especialidades. No hay límite superior, más allá de la vigencia del examen psicofísico en los cursos que lo requieren.
El jefe de Estudios también destacó la articulación con el Aeroclub Chaco, donde instructores como Gaspar Medina acompañan la formación práctica de los futuros pilotos. Además, recordó la trayectoria de egresados que se desempeñaron en líneas aéreas. Mencionó al comandante Vega Fernández, formado en la institución y retirado de Aerolíneas Argentinas, así como a exdocentes que fueron comandantes en Austral y a jóvenes que hoy trabajan en compañías low cost.
“El sector aeronáutico en la región y en la provincia está teniendo mucho auge”, afirmó. En ese marco, señaló que ANAC impulsa cambios regulatorios, como la posibilidad de que con la licencia de piloto comercial se pueda acceder a líneas aéreas, sin requerir la categoría de primera clase, lo que acorta los tiempos de formación.
Finalmente, recordó el interés que despiertan las inscripciones: “Cuando abrimos la escuela había gente que desde las 4 de la tarde ya estaba haciendo fila para anotarse”.




