El Sindicato del Seguro, que liderada Jorge Sola, manifestó su ”creciente preocupación” ante el cierre sistemático de compañías y el achicamiento del mercado. Apuntan contra las malas gestiones empresarias, el avance tecnológico sin control y el desplome del consumo producto de las políticas del gobierno de Javier Milei.
El Sindicato del Seguro de la República Argentina, que lidera el cosecretario general de la CGT, Jorge Sola, se declaró en estado de alerta frente a una crisis que está afectando gravemente la actividad. Según la entidad, el constante cierre de empresas del rubro no solo deriva en una concentración del mercado, sino que impacta de forma directa en la estabilidad de las familias trabajadoras.
La organización detalló un listado de compañías que recientemente atravesaron procesos de liquidación, entre las que figuran Escudo, Boston, Caledonia, Juncal, TPC y Orbis. A este escenario, se suma la situación crítica de otras firmas que operan bajo ”situaciones muy dificultosas”, mencionando específicamente a Finisterre, PROF, Galeno ART y La Nueva Seguros.
El impacto en cifras
La magnitud del conflicto queda expuesta en el volumen de personal afectado. El gremio estima que más de 1.500 trabajadores y trabajadoras pertenecen a estas empresas en conflicto, lo que representa una importante porción para una actividad que emplea a unas 30.000 personas en todo el territorio nacional.
Un ”combo” de causas regresivas
Desde el Sindicato no dudaron en señalar las causales de este deterioro, vinculándolas tanto a factores internos del sector como a la coyuntura macroeconómica: Denunciaron las ”malas administraciones de algunos empresarios” que ya habían sido advertidas previamente. También el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial y los avances tecnológicos sin un marco de protección para el trabajador están acelerando el achicamiento de las estructuras.
Finalmente, mencionan la «brutal caída del consumo», atribuida a decisiones de política económica del gobierno de Javier Milei, detuvo la inversión y generó políticas regresivas en la contratación directa.
”No seremos la variable de ajuste”
Desde el gremio enfatizaron que no van a claudicar en la defensa de cada puesto de trabajo, y sostuvieron que el empleo constituye una «ordenador social» y un derecho inalienable. «Esta preocupante situación nos pone en alerta, ya que de ninguna manera vamos a naturalizar que las y los trabajadores sean la variable de ajuste», apuntaron desde la entidad para concluir.
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