El abogado de la familia de la víctima pide justicia por Agustina Casco. Recibió un golpe en una práctica y no la atendieron.
Pasaron dos años de la muerte de Agustina Camila Casco, la cadete de 21 años que falleció el 23 de noviembre de 2023 tras un entrenamiento en la Escuela de Policía Juan Vucetich, y su familia pide justicia. La causa que investiga su muerte pasó por cuatro fiscalías y aún está en proceso de toma de declaraciones.
Rodrigo Tripolone, abogado de la familia de Casco y expolicía, caracterizó: “Buscaron dilatar la causa, de que pasara el tiempo para que se olviden del caso y se perdieran medidas. Hay una connivencia política, judicial e institucional muy fuerte. A Casco la mató la propia fuerza de seguridad”.
¿Qué pasó con Casco?
En 2023 la joven se anotó en la escuela ubicada en Berazategui para capacitarse como internada y poder ascender de suboficial a oficial. En su salida semanal fue a su casa y comentó su malestar físico. Al día siguiente, fue internada en el Hospital del Bicentenario de Ituzaingó: desde que regresó de la Escuela tenía dolores abdominales. Cuando Casco ingresó al Hospital, le hicieron una tomografía y descubrieron que tenía cuatro litros de sangre en la zona de la cavidad abdominal.
Horas más tarde tuvo que ser derivada a la Unidad de Terapia Intensiva de la Clínica Provincial de Merlo, donde falleció cuatro días después por una hemorragia interna. La lesión era grave y tardó en ser atendida, empeorando sus chances de sobrevivir.
Según su madre, la joven había comentado haber sufrido un golpe durante una práctica de esposamiento. Tripolone explicó: “A mediados de noviembre de 2023,durante una práctica de esposamiento, donde ella cumplía el rol de delincuente, la empujaron, cayó y se descompensó”. En el momento se recuperó, pero dos días después se desmayó en el comedor de la escuela. “La instructora a cargo no dejó que la trasladen al cuerpo médico, un box que se encontraba a tan solo 30 metros”, denunció Tripolone. Según su escrito, no se habría seguido el protocolo interno del establecimiento.
Pocos días antes de su muerte, le dijo a su hermana Jéssica: “Tengo que ir a comprarme unas vitaminas. Casi me desmayo dos veces en la escuela. Estoy reanémica. Se me hacen todos puntos rojos en el cuerpo”. Casco manifestó tener mucho dolor por días y moretones en distintas partes del cuerpo y en el lado derecho del abdomen, donde había recibido el golpe. En su franco, al salir, volvió a descomponerse.
El abogado detalló que durante su internación “había custodia policial 24 horas, algo raro porque eso no ocurre con ninguna víctima”. La primera autopsia la realizaron peritos de la Policía Bonaerense, aunque el abogado recuerda que por protocolo –al haber estado involucrada– debe hacerlo otra fuerza de seguridad. Así, la familia y su abogado piensan que la autopsia fue influenciada y modificada para que no consten traumatismos “documentados en la investigación”. Por esto, insiste en que hay varias personas que han cometido encubrimiento y que los delitos trascendieron la Escuela de Policía.
“Pudimos lograr una segunda autopsia y ahí un perito se acercó a la familia para ofrecer su trabajo y así poder evaluar el desarrollo de la necropsia como correspondía. Sin embargo, días después dejó de responder los mensajes y llamadas”, remarcó Tripolone, levantando sospechas sobre su verdadera intención.
Ires y venires judiciales
Al haber muerto en una clínica de Merlo, la causa se inició en la UFI N°5 de Morón –a cargo de Carlos Oviedo–, pero luego pasó a la UFI N°10, especializada en violencia familiar y de género, de ese distrito judicial. Después, aterrizó en la UFI N°4 de Morón, donde la fiscal a cargo declaró la incompetencia en razón de territorio. Así, la causa quedó finalmente en el Departamento Judicial de Quilmes en manos de la UFI N°2 de Berazategui, a cargo de Cristian Granados, desde hace un año.
Según el abogado, el fiscal “está haciendo un gran trabajo y quiere saber quiénes están involucrados, el problema es que pasaron dos años y estamos en la etapa de testimoniales, como si la muerte de Agustina hubiese ocurrido ayer”. En esta línea, el letrado pidió celeridad y que la causa avance para esclarecer la muerte de la joven.
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