Hace una semana Javier Milei participó de un almuerzo y una conferencia de prensa, invitado por el presidente Donald Trump. Después de ese hecho calificado de “histórico” por el gobierno argentino, se sucedieron una interminable serie de interpretaciones de los dichos del titular de la Casa Blanca, que pidió para continuar ayudando, que gane las elecciones.
Por Pedro Caceres
De regreso a la Argentina, Javier Miei fue a dos canales de televisión amigos y también a un par de radios, para tratar de explicar y bajar los decibeles del destrato del mandatario norteamericano, que vimos y escuchamos todos y debió hacer multiples malabarismos interpretativos y hasta perdió la compostura para hacernos creer que dijo lo que evidentemente no expresó Donald Trump.
En la conferencia de prensa de cincuenta minutos, Trump fue el principal protagonista y el rol de la delegación argentina fue total y absolutamente pasiva, solo alterada cuando Javier Milei agradecio la invitación y lo felicito por la paz en Medio Oriente.
El traductor estaba distraido o no le dieron la orden que tradujera los dichos del principal visitante y el mandatario norteamericano en otra muestra que no le interesa nada, impidió que Milei volviera a pronunciar el escueto mensaje.
En respuesta a una pregunta específica, Trump respondió que lo va a ayudar al presidente argentino, pero, para que esa situación continúe, debe ganar las elecciones.
Ahora, el histriónico presidente de los EE.UU. ante una pregunta de una periodista, “¿Qué tenés para decirles a los agricultores de Estados Unidos que sienten que el acuerdo con Argentina los beneficia más que a ellos?”.
“Argentina está luchando por su vida, jovencita, vos no sabés nada sobre eso. Están luchando por su vida, nada beneficia a Argentina. Están luchando por su vida, ¿entendés lo que significa? No tienen dinero ni nada, están luchando para sobrevivir”, remarcó Donald Trump.
“Si yo puedo ayudarlos a sobrevivir en un mundo libre… sucede que me agrada el presidente de Argentina, creo que está tratando de hacer lo mejor que puede, pero no lo hagas sonar como que les va genial, se están muriendo, ¿de acuerdo? Se están muriendo”, dijo Donald Trump a siete días de las elecciones. Si lo quiere seguir ayudando a su amigo Javier Milei, es preferible que no se acuerde de Argentina hasta la semana próxima.
Si alguien maneja buena información en el mundo, ese es el mandatario norteamericano, a quien no hay necesidad de interpretarlo, solo hay que escucharlo.
Javier Milei y los integrantes de su gobierno y quienes manejan su imagen y discurso, no deben poder creer que justo en este momento Donald Trump tenga incontinencia verbal para comentar la tremenda situación de Argentina




