El jefe del Departamento de Cibercrimen, Carlos Barreto, visitó los estudios de CIUDAD TV para dar a conocer el trabajo que llevan adelante para prevenir y combatir el delito de grooming, delito al que definió como el contacto, a través de un dispositivo móvil, de un adulto hacia un menor de edad con fines sexuales, para el cual se establece una condena que va de 6 meses a 4 años, estipulada en en artículo 131 del Código Penal Argentino.
Se refirió al caso que tomó trascendencia pública en los últimos días, por la denuncia de una niña a su profesor de vóley.
Comentó que fue su madre la denunciante, quien aportó pruebas digitales que fueron resguardadas por el departamento de cibercrimen. Fue quien además divulgó esa información que llegó a los directivos del Club Deportivo Central Norte. La niña tiene 14 años. “Inmediatamente tomaron la medida de destituirlo del cargo e inmediatamente se implementó un operativo para dar con la detención de esta persona, previa consulta con el equipo Fiscal interviniente N°13, especialista en casos de la esfera tecnológica. Se logró su aprehensión y se llegó al dispositivo móvil que interesa a la causa y estamos a la espera de una orden de apertura para realizar las pericias necesarias y obtener mayor información”.
El dispositivo móvil del sospechoso fue incautado para una mayor investigación. Incluso los archivos eliminados pueden recuperarse utilizando herramientas forenses, explicó.
Además, en el dispositivo de la niña damnificada hay pruebas de evidencia digitales, incluso cualquier información que haya sido borrada bajo amenaza o por coacción del autor del hecho.
Mencionó que el departamento de cibercrimen utiliza un dispositivo extranjero de la empresa Celebrity para extraer pruebas digitales, incluso si fueron eliminadas.
Barreto recalcó la importancia de denunciar estos incidentes de grooming, incluso si los padres dudan para evitar “alguna vergüenza al niño”. Un caso anterior, por ejemplo, reveló siete víctimas más después de la denuncia inicial. También era docente y se había disculpado con un familiar de la víctima que no quiso realizar la denuncia.
Advirtió que “los groomers a menudo intentan ganarse la confianza de sus víctimas” con llamadas telefónicas de preocupación incluso. “El indicio fue que era un profesor que parecía amigable, pero su intención era sexual”.
En el caso de los comportamientos de las víctimas, dijo que por lo general suelen retraerse o volverse reservadas. “En este caso en particular, lo que notaron es que empezó a cerrarse un poco más y no quería tocar el tema”. Fue la madre quien revisó el dispositivo “y recurrió a nosotros y la guiamos para que realizara la denuncia contra este adulto”.
Barreto recalcó sobre los peligros de las interacciones en línea, especialmente en plataformas como Discord. Los groomers pueden usar recompensas virtuales para manipular a los niños. Las imágenes íntimas compartidas pueden usarse para la explotación y venderse en la dark web. Telegram también fue mencionado como una plataforma con potencial para actividades ilegales.
Denuncia y apoyo
Barreto animó a la ciudadanía a denunciar cualquier sospecha. El departamento de cibercrimen está ubicado en Juan Domingo Perón 1365, primer piso, y se puede contactar de 8 a 22. La línea directa 102 brinda asistencia a niños y familias. También se puede contactar al departamento a través de sus redes sociales.




