Sin nueva crisis respiratoria, cuadro clínico “estable”. Tras los “dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda” que le afectaron el lunes por la tarde, Francesco ha pasado este martes un día de completo reposo y, en definitiva, de tranquilidad. Sin embargo, al vigésimo día de ingreso en Gemelli, la estabilidad ya no es necesariamente una buena señal, trascendió.
“El Papa durmió bien durante la noche, se despertó poco después de las 8”, informó esta mañana la oficina de prensa de la Santa Sede.
Que la situación sigue siendo delicada lo demuestra la extrema cautela de los boletines diarios y el hecho de que el Papa, después de las últimas crisis, ahora pasa la noche respirando con la ayuda de una ventilación mecánica , una máscara que le cubre la nariz y la boca e insufla aire en sus pulmones.
El uso de la “ventilación mecánica no invasiva” estaba, al fin y al cabo, “previsto”: una precaución añadida en una situación que sigue definiéndose como “compleja” . El boletín del hospital difundido ayer por la tarde por la Santa Sede explica que ” el pronóstico sigue siendo reservado “.
Corriere della sera




