Hernán Letcher, del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sostiene que “el costo de la reducción de retenciones es poco menos que 0,2% del PBI”, “No es un volumen tan significativo, pero no lo tienen, no creo que el superávit compense eso”, explicó.
Letcher considera que el Gobierno va a “sostener parte del ajuste en los jubilados por el congelamiento del bono, que va dando algo de ajuste o algún excedente ahí y después va a tener que hacer alguna cosa adicional”.
“Lo interesante es hicieron un presupuesto donde ninguna de estas cosas estaba contemplada, con lo cual algo tiene que cortarse”. El titular del CEPA consideró que una parte del recorte puede provenir del canje de deuda de $23 billones que convocó esta semana la Secretaría de Finanzas, porque con ello van a recortar algo de gastos en intereses..
La regla de oro fiscal
De acuerdo con el proyecto de Presupuesto 2025, que no se aprobó, el Gobierno tiene pensado conseguir un superávit primario del 1,5% del PBI, que es el equivalente al vencimiento de deuda. Entonces así se iba a llegar a cero. El mensaje al Congreso indica que cualquier desvío se iba a compensar con recortes de gastos, pero no está claro cómo se va a lograr.
De hecho, con el correr de los meses se verá si la recuperación económica es mas fuerte o mas débil y cómo impacta ello en la recaudación tributaria. Ahí se verá dónde van a hacerse los recortes. Lo que está claro es que si bien no será un ajuste de 5% del PBI como en 2024, la magnitud de la motosierra será importante nuevamente en 2025.
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