“Nectandra angustifolia” es una planta nativa que se encuentra en América del Sur, predominantemente en el Noreste de Argentina, Brasil y Uruguay, ampliamente utilizada en medicina popular por los habitantes de la región como digestivo, purgante, antiespasmódico y para el tratamiento del reumatismo, la artritis y el dolor.
Pero a pesar del difundido uso de esta planta con fines medicinales, existía en la región NEA un vacío en cuanto a la caracterización química de su extracto y sus propiedades biológicas a nivel regional.
En ese sentido, desde el año 2006 en el Laboratorio de Productos Naturales (LabProdNat), con sede en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la UNNE (FaCENA), y en articulación con otros grupos de investigación de la UNNE, CONICET y de la UdelaR (Uruguay), se empezó a estudiar esta planta para comprobar si las acciones farmacológicas comprobadas en otras regiones, también se daban en las plantas autóctonas de la zona nordeste.
En primera instancia se estudió la actividad antiveneno ofídico, sobre veneno de Bothrops “yarará”, posteriormente se continuó con la actividad antioxidante y también la propiedad antimicrobiana.
Hacia el año 2019, la especie formó parte de un proyecto unidad ejecutora PUE del IQUIBA-NEA (CONICET-UNNE) denominado “Agregado de valor a Biomasa del NEA, rica en polifenoles. Evaluación de sus efectos benéficos para la salud y modelado sobre Blancos Moleculares”.
Con ese proyecto se buscó conocer si Nectandra angustifolia además tenía actividad antiinflamatoria, para lo cual, en un trabajo conjunto con el Laboratorio de Investigaciones Bioquímicas de la Facultad de Medicina (LIBiM), a partir del extracto etanólico de la planta se realizaron pruebas in vitro que permitieron comprobar que este extracto inhibía la producción de citoquinas proinflamatorias.
Luego se avanzaron con estudios in vivo, en modelo animal, comprobando que el extracto de Nectandra era activo inhibiendo el edema producido por compuestos flogísticos.




