“Venimos planificando esta campaña desde enero, cuando tuvimos un brote. Si bien no era el momento oportuno durante el brote, o no es la herramienta para interrumpir un brote, se esperó a ceder con los casos para incorporar la vacuna”, dijo la profesional y recordó además que la vacunación es un componente más de un plan integral de abordaje que apunta más que nada a la eliminación del vector, del mosquito, también trasmisor de otras enfermedades.
“Este plan habla de una eliminación del vector, sobre todo, y dentro de ese plan integral está la eliminación del criadero, el saneamiento ambiental, el control de laboratorio, de la enfermedad. Como última instancia viene la vacunación. Es un componente importante pero no es el esencial”, aseguró.
La campaña de vacunación arrancó en Chaco en los Departamentos con mayores tasas de incidencias, como Sargento Cabral, Libertad, Primero de Mayo, Tapenagá, General Güemes, Independencia.
“Estimamos que tenemos un 6% de adherencia y esto ya lo percibimos en agosto cuando recibimos una donación de una línea de farmacias. Al no estar la vacuna incorporada en el calendario la adherencia fue baja”, indicó.
Señaló que si bien hay un grupo etario que tiene riesgos como el adulto mayor, la vacuna no cuenta con evidencia científica sobre su uso en personas mayores de 60 años.
Recalcó que la efectividad de la vacuna es con dos dosis y que una vez aplicada la primera, se debe esperar tres meses para completar la inmunización.




