Arévalo recordó que hasta 2023, se había acumulado un aumento del 312% anual aproximadamente, “cuando el índice de inflación al consumidor fue de 219%. O sea, el aumento de los medicamentos fue mayor durante 2023 que el índice de inflación”, marcó y señaló que la mayor parte de este incremento se dio desde el mes de octubre en adelante, con el final del acuerdo de precios con el Gobierno.
“Con el final del acuerdo los medicamentos aumentaron de manera excesiva y abrupta, desde principios de noviembre hasta principios de enero de este año”, mencionó.
Explicó que los precios de los medicamentos corresponde a los laboratorios, en sí, las farmacias. “Si bien la Dirección de Comercio Interior es la que regula, en cierto modo, terminado el convenio, fue el gobierno el que permitió que pudieran ocurrir”.
“Todos los medicamentos aumentaron, pero más los de venta bajo receta que los de venta libre. Las farmacias también lo sintieron. En algún momento las farmacias no alcanzamos a cubrir los costos de los medicamentos frente a los afiliados. Fueron meses bastante duros, ahora se ha normalizado bastante la situación, lo que no quiere decir que no haya incrementos, pero no son tan abruptos y uno los puede manejar mejor”, comentó.
Señaló que la mayor cantidad de afiliados se condensa en el PAMI, del orden nacional, y el InSSSeP en la provincia. “A nivel nacional, lo que empezó a ver PAMI es que su caja tenía problemas para poder cumplir con los pagos alas farmacias así que empezó a hacer restricciones, sacó medicamentos de vademécum, con ciento por ciento de descuento”. Y señaló que un segundo impacto tuvo que ver con los “prasoles” que pasaron a ser de venta libre.
Aseguró que hoy, “la gente prioriza los medicamentos que tiene que consumir, o ve qué va a consumir y qué no”. “Ha caído muchísimo la cantidad de unidades que se venden en las farmacias, ha disminuido el número de recetas”, acentuó.




