El subsecretario de Asuntos Hídricos de la Municipalidad de Resistencia, Sergio Vich, aseguró que los trabajos buscan proteger a los barrios ubicados entre avenida Soberanía Nacional y el canal 16, un sector que hasta ahora no contaba con un sistema de defensa. También anticipó que las primeras bombas de la nueva estación de bombeo llegarían en unos 15 días. Advirtió que el pico del fenómeno de El Niño podría registrarse entre noviembre y diciembre.
La amenaza de una nueva crecida del río Paraná puso en evidencia una deuda de infraestructura en Resistencia: la zona sur de la ciudad no contaba con una defensa para proteger a las familias que viven entre avenida Soberanía Nacional y el canal 16. Frente a ese escenario, el Municipio avanza con la construcción de un terraplén provisorio que busca reducir el impacto de una eventual creciente y ganar tiempo mientras se completa el sistema de bombeo.
Así lo explicó el subsecretario de Asuntos Hídricos del municipio de Resistencia, Sergio Vich, en declaraciones a CIUDAD TV, donde también llevó tranquilidad respecto del temporal que afectó a la provincia durante la madrugada de este miércoles. Según indicó, hasta las 7 se habían registrado apenas 8 milímetros de lluvia en Resistencia y, pese a que continúa vigente una alerta naranja hasta las 18, no se habían reportado inconvenientes de consideración.
El funcionario señaló que los sistemas de bombeo y desagües estaban funcionando con normalidad y que las cuadrillas municipales recorrían distintos sectores para verificar el estado de las bocas de tormenta y atender posibles inconvenientes.
Sin embargo, advirtió que la principal preocupación de los últimos días estuvo vinculada con la crecida de los ríos, que obligó a realizar un cierre sobre el canal 16 y aceleró los trabajos para reforzar la protección del sector sur.
Una zona que creció sin planificación y sin defensas
Vich reconoció que la protección de ese sector de la ciudad era una infraestructura pendiente. Explicó que la defensa existente contempla el sistema que va por avenida Soberanía Nacional y el terraplén del canal, pero que el crecimiento urbano hacia el canal 16 dejó a numerosos barrios expuestos.
“Desde Soberanía hasta el canal 16 fue poblándose muy rápidamente y descontroladamente también, sin mucha programación, sin diagramar nada, ni siquiera tenían los sistemas de desagüe”, sostuvo.
En ese contexto, destacó que el intendente Roy Nikisch tomó la decisión de avanzar con la construcción de una defensa para proteger a los vecinos ante posibles niveles del río Paraná de entre 8 y 8,50 metros, que podrían afectar a numerosas familias de la zona sur.
Los trabajos se realizan de manera conjunta entre el Municipio y la Administración Provincial del Agua (APA). Según detalló, el organismo provincial aporta los equipos técnicos, mientras que la Municipalidad dispone de herramientas, vehículos y maquinaria. La ejecución de las tareas está a cargo de trabajadores municipales.
El funcionario indicó que la defensa provisoria se construye con suelo impermeable y que los trabajos avanzaron hasta alcanzar una cota considerada segura. Además, señaló que, aunque se trata de una solución provisoria, esperan que pueda brindar protección durante un período prolongado.
Las bombas llegarían en los próximos días
Otro componente fundamental de la obra será la instalación de una nueva estación de bombeo. Vich precisó que las primeras bombas adquiridas llegarían dentro de aproximadamente 15 días, mientras que la totalidad de la capacidad de bombeo estaría instalada en un plazo estimado de entre 60 y 75 días.
El sistema incluirá también las compuertas necesarias para su funcionamiento. Mientras tanto, se trabaja con algunos cierres y bombas provisorias, aunque el funcionario reconoció que esa infraestructura resulta insuficiente para afrontar episodios de lluvias importantes.
“Estamos esperando las bombas de mayor capacidad para no tener grandes inconvenientes a la hora de lluvias importantes”, explicó.
La baja pendiente, un problema estructural de Resistencia
Durante la entrevista, Vich también se refirió a las dificultades que presenta el escurrimiento del agua en la capital chaqueña. En ese sentido, explicó que el principal condicionante no es necesariamente la capacidad de los canales o los conductos subterráneos, sino la escasa pendiente natural de la ciudad.
“Estamos hablando que tenemos 15 centímetros por cada kilómetro”, detalló. Esa característica hace que el agua circule lentamente y que, ante precipitaciones intensas, se produzcan anegamientos en distintos sectores.
El subsecretario aclaró que el riesgo no depende exclusivamente de la cantidad total de milímetros caídos, sino fundamentalmente de la intensidad de las precipitaciones y del tiempo en que se concentran.
Como ejemplo, señaló que una lluvia de 80 milímetros distribuida a lo largo de ocho horas podría no generar mayores inconvenientes, mientras que el mismo volumen concentrado en una o dos horas provocaría complicaciones importantes.
También explicó que, cuando se producen anegamientos por lluvias intensas, el funcionamiento del sistema de desagües permite que muchas de esas zonas recuperen su normalidad en un plazo de entre media hora y dos horas.
El Niño y la preparación para los próximos meses
Finalmente, Vich advirtió que la provincia debe mantenerse en alerta ante la posibilidad de precipitaciones importantes durante los próximos meses, en el contexto del fenómeno de El Niño.
Según indicó, el período de mayor intensidad podría producirse entre noviembre y diciembre, por lo que consideró necesario acelerar las obras y mejorar las condiciones de los canales, los sistemas de bombeo y la infraestructura hídrica.
“Tenemos que estar preparados y tratar de que en el corto y en el mediano plazo mejoremos todavía aún más las condiciones de nuestros canales, de los sistemas de bombeo y todas las obras que son necesarias para afrontar el pico de lo que sería El Niño”, sostuvo.
Y concluyó: “Tenemos que estar en alerta y seguir trabajando muy fuertemente para que no nos sorprenda este tipo de eventos”.




