Así lo señaló Norma Almirón, coordinadora de los refugios municipales, en diálogo con CIUDAD TV. Detalló cómo se trabaja en la asistencia a las familias afectadas, el protocolo en los centros de evacuados y qué elementos se necesitan para colaborar.
Ante la situación de emergencia hídrica generada por la crecida del río y la posibilidad de precipitaciones, el municipio de Barranqueras mantiene un trabajo preventivo que lleva adelante desde hace cinco meses. En una entrevista con CIUDAD TV, la encargada y coordinadora del Centro de Evacuados, Norma Almirón, brindó detalles sobre el operativo montado en la ciudad portuaria.
“Hace cinco meses que venimos trabajando ya preparándonos con una agenda amplia donde hubo primero un censo para ver qué cantidad de personas, adultos, personas con discapacidad y adultos mayores estaban en la parte donde teníamos que evacuar”, explicó Almirón. Asimismo, aclaró que no se puede obligar a dejar sus hogares a quienes deciden quedarse: “Hay personas que están y están asistidas porque se les lleva la comida, estamos constantemente con ellos dentro del agua”.
Refugios listos y a la espera de las precipitaciones
Consultada sobre el regreso de los evacuados ante el lento descenso del río, la coordinadora indicó que aún no se concretaron retornos debido a la amenaza climática. “Se está esperando lluvia, que es lo más peligroso para nosotros”, advirtió.
Almirón coordina los dos dispositivos dispuestos por el municipio: el refugio Madre del Sol y la guardería Ciempiés (ubicada en La Toma). Estos espacios están destinados a albergar tanto a los afectados por la crecida que se encuentran en la zona del dique y la avenida Maipú como a aquellos que sufran anegamientos por abundantes lluvias en cualquier barrio.
“Entre los dos dispositivos hay 200 camas, hay un reglamento interno, operadoras preparadas para esta situación con guardia de 24 horas y están garantizadas las cuatro comidas”, detalló. Además, remarcó que se implementará un protocolo de asistencia integral junto a las áreas de salud, educación, cultura y género para contener a las familias y a los menores en edad escolar.
Coordinación municipal y asistencia paralela
Respecto al trabajo articulado con otros estamentos del Estado, Almirón señaló que la labor se ejecuta de manera directa desde el municipio. “Tengo entendido que ellos hicieron un centro de evacuación aquí en el Club Don Orione, pero nosotros estamos haciendo nuestro trabajo paralelo, porque todo suma, acá no hay que mezclar lo que es el color político ni el credo; hay que ayudar y cuando más ayuda es mejor”.
Cómo colaborar y qué elementos se necesitan
Desde el municipio habilitaron gacebos en la zona del dique —donde operan equipos de salud y deportes— para centralizar las donaciones destinadas a los refugios.
Ante las consultas sobre qué elementos son los más urgentes, Almirón especificó:
–Higiene y prevención: Se solicita principalmente repelente (debido a la proliferación de mosquitos) y creolina, fundamental para prevenir infecciones en la piel de los niños a medida que el agua comienza a bajar.
–Mascotas: Si bien el municipio garantiza parte de la alimentación animal a través de bromatología, la alta demanda hace que falte insumos. “Estaría bueno también alimento para los animales, mascotas y alfalfa, porque todo es poco y lo poco que puedan donar para nosotros es mucho”, expresó.
El factor climático y un pedido a la comunidad
Hacia el final de la entrevista, la coordinadora hizo hincapié en la vulnerabilidad urbana ante lluvias intensas en cortos períodos de tiempo y la dependencia del sistema de bombeo. En este sentido, lanzó un pedido directo a los vecinos de Barranqueras:
“Pedimos a toda la comunidad barranquera que, por favor, el recolector pasa los días y la hora de lunes a lunes, no dejar basura en la calle, tratar de limpiar lo que es el zanjeo frente a nuestra casa. No damos abasto con los empleados municipales y creo que esto tenemos que hacerlo entre todos”, concluyó.




