El paradero de quien fue candidato presidencial y actual senador por el Partido Liberal, se mantiene incierto. Colaboradores de Flávio Bolsonaro aseguran que ha huido a Estados Unidos. ‘Folha de S.Paulo’ cita al entorno del excandidato ultra después de que este incumpliese la orden del Tribunal Supremo de entregar su pasaporte y le había prohibido la salida del país.
Los indicios de que Flávio Bolsonaro ha huido de Brasil hacia Estados Unidos se multiplican. Según los medios Metropoles, CNN Brasil y Folha, que citan a personas del círculo cercano de Bolsonaro, el senador abandonó el país junto a su esposa y sus dos hijas y su destino final sería Florida.
Precisamente, colaboradores del excandidato ultra lo han confesado al diario Folha de S. Paulo después de que este haya incumplido la orden judicial de entregar su pasaporte. Fuentes oficiales de EE UU también han confirmado a la agencia Reuters que el avión con Bolsonaro a bordo se dirige a ese país.
La Policía Federal de Brasil había cancelado los pasaportes del senador Flávio Bolsonaro después de que no los entregara dentro del plazo de 24 horas que le había fijado la justicia, informó este martes una fuente policial a la agencia de noticias AFP.
Según la misma fuente, “no hay registro formal” de que el legislador haya abandonado el territorio brasileño.
La orden surgió un día después de perder la elección presidencial ante Lula
El magistrado del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes concedió el lunes a Bolsonaro 24 horas para entregar los pasaportes ante su supuesta implicación en una trama de blanqueo de dinero a través de apuestas digitales. Tras el incumplimiento de la orden, la Policía ha anulado la vigencia de los documentos brasileños de Bolsonaro, que tiene también uno diplomático por su condición de senador. Pero el político ultra dispone además de otro pasaporte italiano.
La orden de entregar los pasaportes había sido divulgada el pasado lunes por el propio Bolsonaro, a la vez que declaraba en los términos más rotundos que en ningún caso huiría del país. Pero el plazo concluyó en la mañana de este martes, hora brasileña, sin que el político la cumpliese. De inmediato se desataron los rumores.
El director de su campaña, Rogério Marinho, llegó a negar a algunos medios que hubiese huido. Las horas fueron pasando, nadie lograba contactar con él y tampoco nadie podía dar cuenta de su paradero. Hasta que personas de su entorno han acabado reconociendo la huida a medios brasileños.
El juez Moraes investiga una supuesta trama de blanqueo de dinero con apuestas en línea en la que supuestamente estaría implicado el líder ultra a través de un amigo suyo, el abogado Willer Tomaz. El magistrado, némesis de la familia Bolsonaro, justificaba el peligro de que el candidato derrotado abandonase Brasil en unas declaraciones hace días de su hermano Eduardo, residente en Estados Unidos, en las que comentó que Flávio también debería irse para ese país.
Las especulaciones sobre la posible fuga comenzaron con las primeras noticias difundidas por algunos medios de que habría salido hacia Argentina, pero el Gobierno de ese país negó oficialmente que hubiese en sus fronteras registro de esa entrada. Las informaciones apuntaban a que el dirigente brasileño podría haber fletado un vuelo privado previsto desde la ciudad argentina de Puerto Iguazú, en la llamada triple frontera con Brasil y Paraguay, donde los controles aduaneros suelen ser muy laxos. Ese vuelo no llegó a despegar. Los colaboradores de Bolsonaro dicen ahora que su líder ha salido desde Brasil.
Migraciones y el gobierno de Argentina lo niegan
La Dirección Nacional de Migraciones del Gobierno de Javier Milei detalló que “a razón de la escalada mediática por la presencia de un avión privado en el Aeropuerto Internacional de Iguazú, las autoridades procedieron a iniciar controles correspondientes a la aeronave y la tripulación”.
“Finalmente, se constató que la documentación de la empresa se encuentra en regla y no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro”. Minutos después, en conferencia de prensa en la Casa Rosada, el portavoz del presidente, Adrián Ravier, aseguró que “no hay ningún pedido de asilo de Bolsonaro”.
Sobre Flávio Bolsonaro pesa otra investigación más, conocida antes de las elecciones, en este caso por sus relaciones con el banquero Daniel Vorcaro, en prisión tras protagonizar el mayor escándalo financiero de la historia de Brasil. La policía interceptó comunicaciones en las que el líder ultra pide a Vorcaro 134 millones de reales (unos 25 millones de euros) supuestamente para financiar una película biográfica sobre su padre.
La policía sospecha que parte de ese dinero se desvió para financiar la estancia en Estados Unidos de su hermano Eduardo, que desde hace tiempo ha actuado como lobista ante la Casa Blanca para intentar que la Administración Trump tomase medidas a fin de socavar el Gobierno de Lula.
El País/Infobae




