El director de Protección Civil municipal, José Belle, informó que 74 familias permanecen alojadas en los módulos habitacionales construidos por el municipio, que resistieron sin inconvenientes la tormenta. También reclamó la presencia de funcionarios provinciales para acompañar a los damnificados por la crecida del río.
La ciudad de Barranqueras registró 63 milímetros de lluvia en las últimas horas, en medio de la emergencia por la crecida de los ríos y la evacuación de familias de la zona ribereña. Pese a las intensas precipitaciones y los fuertes vientos que afectaron al Gran Resistencia, los módulos habitacionales preparados por el municipio para alojar a los damnificados no sufrieron inconvenientes, según informó el director de Protección Civil local, José Belle, en declaraciones a CIUDAD TV.
El funcionario precisó que, hasta la noche del miércoles, eran 74 las familias asistidas, con un total de 251 personas, entre ellas 102 niños, siete personas con discapacidad y dos embarazadas. El número representa cuatro familias más que las contabilizadas en el relevamiento inicial.
Belle destacó que los espacios de alojamiento fueron construidos por la propia Municipalidad de Barranqueras, bajo criterios técnicos orientados a garantizar condiciones adecuadas frente a las lluvias y tormentas. La decisión respondió a la necesidad de atender una emergencia que combina la crecida del río con el inicio de la temporada de precipitaciones intensas.
“Realmente es una gran puesta en escena para disipar cualquier tipo de duda, cualquier corrección que tendríamos que hacer y la verdad que fue favorable, no hemos sufrido ningún problema con los módulos habitacionales”, sostuvo.
Asistencia integral para las familias evacuadas
Las familias alojadas reciben cuatro comidas diarias —desayuno, almuerzo, merienda y cena— y cuentan con un servicio de enfermería durante las 24 horas. Si bien el personal de salud permanece en la zona hasta las 22, ante una emergencia nocturna los equipos municipales intervienen para brindar atención y, si es necesario, trasladar a los vecinos al centro de salud o al hospital de la ciudad.
También se puso en marcha un dispositivo de acompañamiento educativo para los niños que no están asistiendo a clases. Las actividades de apoyo pedagógico se realizan los martes y jueves, de 18.30 a 20.
La asistencia incluye, además, el cuidado de los animales de las familias evacuadas. Desde el área municipal de Bromatología y con la intervención de una veterinaria, se realiza el seguimiento de mascotas y animales de granja, una cuestión central para los pobladores ribereños que combinan la pesca artesanal con la cría de ganado porcino y caprino.
Según Belle, las actividades productivas continúan con normalidad en la medida de lo posible: los pescadores mantienen sus salidas laborales, mientras que los animales de granja permanecen bajo monitoreo.
Reclamo por la ausencia de funcionarios provinciales
Pese al trabajo desplegado por el municipio, el director de Protección Civil cuestionó la falta de presencia de representantes del Gobierno provincial en los espacios donde se encuentran alojadas las familias damnificadas.
“Al momento no ha bajado ningún funcionario del gabinete provincial o funcionario de los distintos ministerios, aquí a acompañar, no al municipio, sino a acompañar a las familias”, afirmó.
Belle indicó que la Municipalidad mantiene actualizados los datos que solicita la Provincia sobre la emergencia, pero aseguró que hasta el momento no recibió visitas de funcionarios provinciales para interiorizarse sobre la situación de los evacuados.
También manifestó desconocer cuántas personas se encuentran alojadas en los módulos instalados en el club Noreña, ya que, según señaló, no reciben información sobre esos espacios. Aclaró que tampoco había recibido solicitudes de evacuación correspondientes a familias ubicadas dentro del anillo de defensa o en otros sectores de la ciudad.
En ese contexto, remarcó que el primer contacto de los vecinos ante una emergencia suele ser con las autoridades municipales, por lo que consideró necesario fortalecer la coordinación entre los distintos niveles del Estado.
Las donaciones y el estado de la defensa
Belle destacó la solidaridad de vecinos de Barranqueras, de otras localidades del área metropolitana y de empresarios que acercaron donaciones para las familias afectadas. Entre los elementos más necesarios mencionó ropa, calzado, artículos de limpieza e higiene personal, alimentos secos y pañales.
El funcionario subrayó que muchas personas y empresas colaboran de manera anónima y valoró el acompañamiento como una forma de sostener a quienes debieron abandonar sus hogares.
En cuanto a las lluvias, aseguró que los sistemas de desagüe y bombeo funcionaron correctamente durante las precipitaciones, que alcanzaron los 63 milímetros en Barranqueras. Explicó que las bombas se encuentran operativas y comienzan a funcionar automáticamente ante las lluvias registradas en la ciudad.
Respecto de la crecida, indicó que el río había alcanzado una altura de 7,24 metros durante la jornada anterior y se mantenía estable al momento de la entrevista. Sin embargo, advirtió que existían proyecciones que contemplaban una posible superación de esa marca, con valores estimados de entre 7,23 y 7,50 metros para el jueves.
Mientras continúa el monitoreo del comportamiento del río, las familias evacuadas permanecen bajo asistencia municipal, en un escenario que exige sostener los alojamientos, garantizar los servicios básicos y reforzar la coordinación estatal ante la posibilidad de que la emergencia se profundice.




