Sin dudas, una gira con agenda acotada. El presidente argentino intentó acordar un encuentro con Felipe VI pero la Casa Real lo rechazó. Le explicaron que el protocolo es que el monarca esté acompañado por el jefe del Gobierno español en las visitas oficiales de mandatarios. “Por distintas circunstancias no he podido verlo al rey”, se justificó hoy Milei.
Javier Milei protagonizó un nuevo desaire en España. Quiso entrevistarse con el rey Felipe VI pero desde el Palacio de la Zarzuela le recordaron que el paso formal y obligatorio para hacerlo es reunirse antes con Pedro Sánchez, el presidente del gobierno español al que horas atrás había descalificado, insultado y acusado de “corrupto”.
No es la primera vez que el presidente argentino quiso entrar por la ventana al Palacio y que la propia Casa Real española le pone peros. Ya lo había intentado en años anteriores y esta vez creyó que sería la vencida. Pero no.
Según se informó, el gobierno argentino trasladó a la Casa Real española el interés de Milei en reunirse con el rey. Fuentes del Palacio de la Zarzuela citadas por la agencia española EFE indicaron que el pedido fue informal. Lo hizo horas después de su llegada a Madrid para apoyar a los candidatos de la ultraderecha española.
Sin embargo, como en anteriores ocasiones, se le recordó la práctica habitual en las visitas de cualquier jefe de Estado es que la antesala a un encuentro con el rey requiere el acompañamiento del presidente del gobierno local. Y es allí donde el mandatario argentino fue víctima de sus propios exabruptos.
Durante un cónclave de la derecha española, Milei llamó “impresentable dictador”, “delincuente” y “corrupto” a Pedro Sánchez, con quien foguea un encono avieso y expreso en cada una de sus visitas a ese país.
En ese mismo foro, Milei había expresado su deseo de verse con Felipe VI: “Por distintas circunstancias no he podido verlo al rey; tengo una excelente relación con el rey y espero en algunas de las visitas poder tener la posibilidad de visitarlo”, dijo.
Pero no es la primera vez que Milei quiere verse con Felipe y fracasa. En junio de 2024 realizó la primera solicitud formal de audiencia, cuando viajó para recibir un exótico premio del ultraconservador Instituto Juan de Mariana, un think tank de la derecha ibérica.
Esa vez, la Casa Real le dejó claro que la política exterior es competencia exclusiva del Gobierno español, es decir que antes debía pasar por allí. Pero el problema fue que el jefe de Estado ya había protagonizado un escándalo al tildar a Sánchez de “calaña” y a su esposa Begoña Gómez de “corrupta”.
Ese hecho desató un contrapunto diplomático que nunca se saldó. Y a esta altura de los hechos, la presencia de Milei en España ya dejó de ser solo una incomodidad para los ajenos y también se volvió un escollo para los propios.
Página 12




