El secretario gremial de de la Federación Argentina de Trabajadores de las Universidades Nacionales (FATUN), Jorge Altamirano, convocó a la sociedad a acompañar a la quinta Marcha Federal Universitaria en el marco del sostenido reclamo por el financiamiento de las altas casas de estudio, y advirtió sobre el grave deterioro salarial y el abandono estudiantil.
La defensa de la educación pública y el reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario serán los ejes de la quinta Marcha Federal Universitaria. En Resistencia, la movilización partirá desde el acceso al campus universitario de la avenida Las Heras y culminará en la plaza 25 de Mayo, con la participación de trabajadores docentes y no docentes, estudiantes, organizaciones sociales y gremiales.
En diálogo con CGT Chaco Stream, Altamirano expresó sus expectativas por la convocatoria y reclamó una respuesta del Gobierno nacional ante la situación presupuestaria que atraviesan las Universidades.
“No pedimos ni más ni menos, sino lo único que estamos pidiendo es el cumplimiento de una ley, de una actualización de un presupuesto que viene derogado desde el 2023”, sostuvo el dirigente, al explicar que el reclamo apunta a recuperar los recursos necesarios para garantizar el funcionamiento de las instituciones universitarias.
Altamirano señaló que la situación compromete distintas áreas del sistema, desde el pago de salarios y el sostenimiento de las carreras hasta las becas, los comedores, la investigación y el mantenimiento edilicio. En ese contexto, remarcó que los trabajadores universitarios enfrentan dificultades para sostener sus ingresos, mientras que los estudiantes deben realizar mayores esfuerzos económicos para continuar sus estudios.
El dirigente gremial también cuestionó la falta de instancias de diálogo con las autoridades nacionales. Según indicó, tanto los sindicatos universitarios como los representantes de las universidades buscaron conocer los motivos de la postura oficial y encontrar alternativas para resolver el conflicto, pero no lograron establecer una mesa de negociación.
“Nuestras intenciones no son seguir con más marchas, pero, como viene este actual Gobierno, creemos que una quinta marcha no va a bastar. Viene un año muy complicado para las universidades”, anticipó.
El secretario gremial de FATUN sostuvo que la intención del sector es que la movilización permita avanzar hacia una solución y evitar la prolongación del conflicto. Sin embargo, aseguró que continuarán con las medidas gremiales y las presentaciones administrativas y judiciales para exigir el cumplimiento de la normativa.
Presupuesto insuficiente y dificultades para sostener las Universidades
Uno de los puntos centrales del planteo es la insuficiencia de los recursos destinados al sistema universitario. De acuerdo con las estimaciones mencionadas por Altamirano, las 56 Universidades nacionales necesitan alrededor de 11 billones de pesos para afrontar sus gastos de funcionamiento, salarios, carreras e investigación, mientras que la propuesta oficial que describió se ubica en torno a los 7,3 billones.
El dirigente advirtió que la discusión presupuestaria debe contemplar no solo los salarios, sino también los gastos cotidianos que demanda mantener abiertas las instituciones, entre ellos los servicios, la infraestructura y el funcionamiento de los comedores universitarios.
“Una Universidad también paga luz, paga agua. No es que nosotros estamos de arriba por ser universidad pública, no pagamos impuestos”, señaló, al describir las obligaciones económicas que enfrentan las casas de estudio.
A esa situación se suma, según explicó, la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores. Altamirano estimó que, desde 2023 hasta la actualidad, la pérdida salarial acumulada equivale aproximadamente a once sueldos, una situación que obliga a muchos docentes y no docentes a buscar otros ingresos para llegar a fin de mes.
“Lamentablemente, el docente universitario, tanto como el trabajador no docente, tiene que salir a la calle a buscar otro medio de trabajo de sustento porque realmente no está llegando a fin de mes”, afirmó.
El dirigente también alertó sobre las dificultades que atraviesan los estudiantes, especialmente aquellos que llegan desde otras localidades y deben afrontar alquileres, alimentación y transporte. Como ejemplo, mencionó que algunos jóvenes se organizan para compartir los alimentos del comedor universitario ante la falta de recursos.
“Vemos a chicos que se reúnen de a tres o a cuatro para compartir un vale de comedor”, relató. Para Altamirano, estas condiciones contribuyen al abandono de los estudios y profundizan las dificultades para garantizar la continuidad educativa.
Un escenario complejo para el próximo año
La preocupación, según el representante de FATUN, se extiende a universidades de distintas regiones del país. Indicó que algunas instituciones pequeñas enfrentan serias dificultades para sostener sus actividades y advirtió que parte de ellas podría tener problemas para iniciar el próximo ciclo lectivo si no se modifica la situación.
En ese marco, recordó que la federación resolvió impulsar paros progresivos y medidas gremiales en distintas universidades como parte de un plan de lucha que desemboca en la movilización nacional.
Altamirano consideró, además, que las medidas deben evaluarse con cautela para evitar que las interrupciones terminen afectando a estudiantes y trabajadores. Por eso, volvió a poner el foco en la necesidad de una salida negociada.
“Estamos dispuestos a conversarlo, a tratarlo y a seguir en esta construcción”, afirmó, al reiterar que el sector universitario está dispuesto a dialogar con el Gobierno nacional y con las autoridades correspondientes.
CGT Chaco Stream




