Desde su condición de descendiente de ucranianos, el ministro de Producción provincial, Oscar Dudik, cuestionó las declaraciones del Presidente estadounidense y advirtió que las presiones sobre Ucrania pueden terminar favoreciendo los objetivos del Kremlin. “La paz debe construirse con Ucrania, no contra Ucrania”, afirmó.
Dudik expresó su profunda preocupación y cuestionó con dureza las recientes declaraciones de Donald Trump sobre Ucrania, al considerar que las presiones ejercidas sobre el presidente Volodímir Zelenski pueden terminar debilitando la posición de un país que lleva años resistiendo la invasión rusa.
“No se puede hablar con semejante dureza contra Ucrania y su presidente por ejercer el derecho de su país a defenderse de una invasión, mientras Vladimir Putin continúa ordenando ataques que destruyen viviendas, arrasan ciudades y asesinan a niños y civiles inocentes”, sostuvo Dudik.
En ese sentido, planteó la necesidad de revisar el enfoque con el que algunos líderes internacionales abordan el conflicto y advirtió sobre lo que considera un doble estándar en el tratamiento de las responsabilidades de Rusia y Ucrania.
“¿Desde cuándo el país invadido debe soportar las mayores presiones, mientras el invasor recibe un trato más indulgente? ¿Qué clase de paz se pretende construir si se exige moderación a Ucrania y se cuestiona a Zelenski, pero no se ejerce la misma firmeza contra Putin, responsable de haber iniciado la invasión?”, manifestó.
Dudik señaló que la presión internacional debería concentrarse en alcanzar el fin de la agresión rusa, sin debilitar la capacidad de Ucrania para defender su soberanía ni desconocer el papel de su Presidente en la defensa de los intereses nacionales.
“Zelenski tiene la responsabilidad de defender a su pueblo, su territorio y la independencia de su país. No se puede pretender que Ucrania acepte condiciones que comprometan su futuro para satisfacer las urgencias políticas o diplomáticas de otras potencias”, afirmó.
El respaldo del canciller ucraniano a Zelenski
En relación con esta situación, Dudik destacó las declaraciones del canciller ucraniano, Andrii Sybiha, quien fue claro y contundente al expresar su respaldo al presidente Volodímir Zelenski y al derecho del pueblo ucraniano a decidir su propio futuro.
Sybiha afirmó que Zelenski lidera a su nación en tiempos de guerra, en una lucha por la independencia, la libertad y la dignidad, y remarcó que cuenta con el apoyo del pueblo ucraniano, que tiene derecho a decidir. “Las declaraciones desde el exterior solo confirman que está haciendo bien su trabajo. Merece apoyo”, expresó el canciller ucraniano.
Para Dudik, estas palabras refuerzan la necesidad de respetar la voluntad del pueblo ucraniano y comprender que las decisiones sobre el futuro de su país no pueden quedar sujetas a presiones externas ni a los intereses políticos de otras potencias.
A su vez, como descendiente de ucranianos, manifestó su compromiso con la defensa de la libertad, la soberanía y la dignidad de Ucrania, y sostuvo que respaldar a Zelenski no significa oponerse a la paz, sino defender el derecho de los ucranianos a decidir en qué condiciones construir su futuro.
Los intereses económicos no pueden estar por encima de la vida humana
Otro de los puntos cuestionados por Dudik fue la posible influencia de los intereses económicos y geopolíticos en las posiciones internacionales frente a la guerra, particularmente en relación con los recursos energéticos rusos.
“Los intereses vinculados al petróleo ruso, las negociaciones comerciales o la posibilidad de obtener beneficios económicos no pueden estar por encima de la vida humana, la soberanía de una nación y el sufrimiento de miles de familias. Si los negocios terminan pesando más que los principios, entonces no estamos defendiendo la paz: estamos legitimando la ley del más fuerte”, expresó.
Asimismo, consideró que Estados Unidos, por su peso político y estratégico, tiene una responsabilidad fundamental en la búsqueda de una salida al conflicto, pero sostuvo que la misma debe ejercerse sin favorecer al Kremlin ni aumentar injustamente las exigencias sobre el país agredido.
“Putin es quien inició esta guerra y Rusia es la potencia invasora. Por eso, resulta incomprensible que las mayores presiones recaigan sobre Ucrania y su presidente, mientras no se exige con la misma firmeza el fin de la agresión. Trump debería contribuir a detener la guerra, no a debilitar la posición de quienes están defendiendo su propia nación”, remarcó.
“La paz no puede ser la rendición del agredido”
Dudik remarcó que alcanzar una paz duradera es indispensable, aunque advirtió que no cualquier acuerdo puede considerarse justo si compromete la soberanía y la seguridad de Ucrania.
“La paz no puede ser la victoria diplomática del agresor ni la rendición forzada del agredido. Una paz verdadera debe garantizar la soberanía de Ucrania, la seguridad de su pueblo, el respeto a sus decisiones y la responsabilidad por las violaciones del derecho internacional”, sostuvo.
Finalmente, insistió en que el futuro de Ucrania no puede definirse sin respetar la voluntad de los propios ucranianos y que ningún acuerdo debería construirse a espaldas de su pueblo.
“Defender a Ucrania no significa desear la guerra. Significa defender el derecho de un pueblo a vivir libre, sin que una potencia extranjera decida su destino mediante las armas. Tampoco se puede invocar la paz mientras se ignora al agresor, ni hablar de valores occidentales mientras los intereses económicos parecen pesar más que la vida de los niños ucranianos”, señaló.
Oscar Dudik concluyó con una advertencia: “La historia no juzgará solamente a quienes iniciaron las guerras. También juzgará a quienes, teniendo la responsabilidad y la posibilidad de defender la justicia, eligieron anteponer sus intereses a los principios que dicen representar. La paz debe construirse con Ucrania, no contra Ucrania; con respeto a Zelenski y al pueblo ucraniano, no mediante presiones que terminen favoreciendo los objetivos del Kremlin”.




