El presidente de Colono, Fernando Molina, destacó las gestiones con operadores navieros y autoridades portuarias para potenciar el puerto de Barranqueras. Señaló que el Chaco produce entre 4 y 5 millones de toneladas de granos al año, pero enfrenta limitaciones de infraestructura, cabotaje y conectividad para sacar esa producción hacia los mercados internacionales.
Chaco tiene la carga. Lo que todavía necesita terminar de resolver es cómo llevarla de manera más eficiente hacia los mercados internacionales. Con esa premisa, el presidente de Colono, Fernando Molina, expuso el trabajo que la empresa estatal viene realizando para recuperar protagonismo en la logística regional y convertir al puerto de Barranqueras en un nodo multimodal de referencia para el norte argentino.
En declaraciones a CIUDAD TV, Molina contó detalles de su participación en un encuentro realizado en Asunción que reunió a operadores vinculados con las navieras y la Hidrovía Paraná-Paraguay. El objetivo, explicó, fue establecer contactos con empresas que manejan cargas y transporte fluvial y mostrar las posibilidades que ofrece el Chaco.
“Todos están viendo que Barranqueras se va a constituir como un polo logístico, un nodo logístico multimodal por excelencia del norte”, sostuvo.
Para el titular de Colono, el potencial no se limita a la producción chaqueña. Una infraestructura portuaria más activa podría generar oportunidades para toda la región e incluso para Paraguay, especialmente a partir del desarrollo del transporte fluvial y del cabotaje.
El desafío de volver a meter las navieras en Barranqueras
Uno de los principales obstáculos señalados por Molina es el régimen de cabotaje. Según explicó, las empresas navieras que durante años trasladaron mercadería entre Barranqueras y Rosario terminaron radicándose en Paraguay debido a condiciones comerciales que consideraron más favorables.
“Paraguay ofreció mejores condiciones desde el punto de vista comercial y de largo plazo y, obviamente, las navieras decidieron radicarse en Paraguay”, explicó.
En ese sentido, destacó que se está trabajando en modificaciones a la normativa de cabotaje que permitirían flexibilizar las condiciones para que embarcaciones de bandera extranjera puedan operar entre puertos argentinos.
Para el presidente de Colono, se trata de una pieza central para reducir los costos logísticos. Una eventual habilitación para que una naviera de bandera paraguaya pueda cargar en Barranqueras y trasladar la mercadería hasta Rosario, por ejemplo, permitiría ampliar las alternativas disponibles para los productores chaqueños.
El río como condición indispensable
El otro factor determinante es la altura del Paraná. Molina señaló que históricamente el río se movió en niveles de entre cuatro y seis metros, mientras que la bajante registrada en los últimos años llevó el nivel por debajo de los dos metros durante períodos prolongados y condicionó severamente la navegación.
“Para trasladar la mercadería y que las navieras puedan ingresar principalmente al puerto Barranqueras necesitamos altura del río”, explicó.
Mientras las condiciones hidrológicas no permiten desarrollar plenamente el transporte fluvial, Colono concentra buena parte de su actividad en el acopio de granos. La tarea no consiste solamente en almacenar la producción, sino también en preservar su calidad, controlar la humedad y preparar el producto para su posterior embarque.
El objetivo final es que los granos puedan salir desde Barranqueras en barcazas hacia los puertos de Rosario, Timbúes o San Lorenzo y desde allí continuar su recorrido hacia destinos internacionales. China, Europa y Estados Unidos aparecen entre los mercados finales posibles.
Dragado: 60% de avance y una segunda etapa en marcha
En cuanto a la infraestructura del puerto, Molina aseguró que ya se completó una primera etapa del dragado hasta el kilómetro 8,5 y que actualmente se trabaja en la segunda fase.
Según detalló, aproximadamente el 60% de los trabajos previstos ya fue realizado y resta completar el 40% para alcanzar la operatividad integral del puerto y de Colono.
El dragado ya permitió, entre otras operaciones, que YPF utilice su pie de muelle para recibir combustible destinado a la planta ubicada en Puerto Vilelas.
Para Molina, esa operatoria demuestra que el puerto dejó de ser solamente una infraestructura potencial para comenzar a recuperar actividad concreta.
También puso como ejemplo la campaña de diciembre y enero, durante la cual el complejo recibió importantes volúmenes de girasol y otros granos.
“Uno ve por ahí el silo, lo ve de lejos, la gente no se interioriza, pero en la campaña de diciembre y enero nosotros llenamos de granos”, afirmó.
Rosario
El problema logístico adquiere otra dimensión cuando se observa el volumen de producción chaqueña.
De acuerdo con los datos mencionados por Molina, la provincia genera entre 4 y 5 millones de toneladas de granos por año. Sin embargo, sólo una parte limitada puede utilizar actualmente el ferrocarril.
El ramal C6, que conecta Avia Terai con Tostado y tiene derivación hacia Rosario, permite captar aproximadamente el 20% de esa producción. El resto se transporta principalmente en camiones hacia los puertos del sur de Santa Fe.
El resultado es una cadena logística más extensa y costosa, con los problemas adicionales que generan las esperas para descargar.
“Nosotros tenemos que encontrar soluciones”, planteó Molina. Y resumió la cuestión en una definición que atraviesa todo el debate: “La carga la tenemos”.
Para el titular de Colono, el desafío consiste en conectar de manera más eficiente a quienes producen con quienes consumen. En el caso chaqueño, eso significa acercar la producción a los puntos de embarque y reducir los tiempos y costos que actualmente implica trasladarla cientos de kilómetros por ruta.
Una de las ventajas de utilizar la infraestructura de la ex Junta de Granos de Barranqueras es precisamente su cercanía con las zonas productivas. Molina explicó que los camiones pueden realizar allí viajes cortos, descargar y regresar rápidamente a buscar una nueva carga.
La estrategia, en términos del Gobierno provincial, forma parte del objetivo de modificar la matriz productiva: no solamente producir más, sino también generar las condiciones para que esa producción pueda salir hacia el mundo.
El traspaso de la ex Junta de Granos
Otro de los proyectos que avanza en paralelo es el traspaso a la provincia de la titularidad de la infraestructura de la ex Junta de Granos.
Molina explicó que el predio había quedado bajo titularidad nacional a pesar de encontrarse dentro del territorio chaqueño y que esa situación constituía una suerte de “limbo legal”.
Según relató, Colono planteó la cuestión al diputado nacional Guillermo Agüero y, a partir de allí, se elaboró un proyecto para concretar el traspaso.
La iniciativa logró respaldo en la comisión correspondiente y apunta a que la Provincia pueda disponer plenamente de un activo estratégico para su desarrollo logístico.
“Vamos a contar la titularidad de algo que funciona y que va a funcionar aún mejor”, sostuvo Molina.
Se trata, además, de la única junta de elevadores de granos ubicada en territorio chaqueño que todavía permanecía bajo titularidad nacional.
Barranqueras, Las Palmas y la conexión con Europa
El debate sobre la infraestructura portuaria chaqueña también comenzó a proyectarse hacia el exterior.
Molina valoró en ese sentido las gestiones realizadas por el gobernador Leandro Zdero durante su reciente viaje a Europa, donde presentó ante autoridades portuarias de Barcelona el potencial de los puertos de Barranqueras y Las Palmas.
La propuesta contempla una mirada integral que incluye la Hidrovía Paraná-Paraguay, el ferrocarril Belgrano Cargas y la zona franca.
Para Colono, no se trata de puertos que necesariamente compitan entre sí, sino de piezas diferentes dentro de una estrategia logística más amplia.
Las Palmas, explicó Molina, tendrá una orientación más vinculada al movimiento de contenedores, mientras que Barranqueras cuenta con infraestructura específica para el manejo de cargas a granel, fundamentalmente granos. “Son tipos de carga totalmente distintos”, aclaró.
La apuesta por las barcazas
En medio del debate por el reciente choque de una barcaza contra el puente General Belgrano, Molina defendió el transporte fluvial como una alternativa estratégica para la región, aunque reconoció que se trata de una actividad que también tiene riesgos.
Su argumento central está puesto en la eficiencia: un convoy de barcazas puede transportar una cantidad de mercadería equivalente a la carga de aproximadamente mil camiones.
Para el presidente de Colono, esa diferencia tiene impacto directo sobre los costos logísticos, el estado de las rutas y la seguridad vial.
“Son mil camiones menos que están en la ruta”, sostuvo.
La apuesta, entonces, excede la recuperación de un puerto. El desafío que plantea Colono es construir una cadena logística que permita que millones de toneladas producidas en el Chaco puedan llegar al mundo con menos kilómetros de camión, más transporte fluvial y una infraestructura portuaria capaz de aprovechar la Hidrovía.
En esa ecuación, Barranqueras aparece como una pieza central. Pero para que el puerto deje definitivamente de ser una promesa y se convierta en una salida efectiva para la producción chaqueña todavía quedan por resolver varios factores: profundidad y navegabilidad del río, cabotaje, infraestructura, ferrocarril y, sobre todo, condiciones que permitan que las navieras vuelvan a mirar al Chaco como un punto estratégico de sus operaciones.




