En el marco de la morosidad récord como correlato de caída de salarios, un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) demuestra el retroceso salarial constante desde diciembre 2024 y acumula una caída de 14,3%. Básicamente, la brecha entre ingresos y gastos obligó a muchas familias a recurrir al endeudamiento para sostener su nivel de consumo, y la morosidad se concentra en aquellas provincias de menores salarios.
El organismo apunta que el salario real de los trabajadores registrados (públicos y privados), deflactado por IPC actualizado por ENGHo 2017/18, cayó al inicio de la gestión Milei y se recuperó parcialmente hasta noviembre de 2024. Pero desde ese momento muestra un retroceso constante y acumula una caída de 14,3%. Este fenómeno coincide con un aumento sostenido de la morosidad de los hogares, que asciende a 13,0% en Proveedores Financieros.
Apuntes principales
- A julio de 2026, la morosidad del crédito a familias con el sistema financiero se ubicó en 13,0% (en nov/24 era de 2,5%)
- A julio de 2026, la morosidad del crédito a familias con el sistema no financiero se ubicó en 33,9% (en nov/24 era de 7,3%)
El aumento de la morosidad se explica por la caída de los ingresos: ajustado por la ENGHo 2017/18 el salario registrado cayó 14,3% desde nov/23 a jun/26
Considerando la masa total de ingresos (ingresos salarial registrado + ingresos trabajadores pasivos) la caída alcanza 8,3 puntos porcentuales vs. el promedio enero – septiembre 2023.
Mientras que el gas aumentó 2.071%, el transporte 1.442%, el agua 544% y la energía eléctrica 393%, los salarios registrados de INDEC lo hicieron en 268%. Estas brechas fueron cubiertas en gran medida con crédito que hoy no puede ser pagado.
Se verifica una relación entre los niveles salariales y la irregularidad en el pago de los créditos de las familias: las provincias con salarios más bajos en relación con el promedio nacional son, en general, las que presentan mayores niveles de morosidad.
Así, el ingreso disponible se redujo sensiblemente. Mientras los salarios registrados acumulan, desde enero de 2024, una suba de 253%, los servicios esenciales aumentaron muy por encima de ese guarismo. El gas incrementó sus tarifas en +2.071%, el transporte hizo lo propio en +1.442%, el agua aumentó +544% y la electricidad incrementó sus valores en +393%.
La brecha entre ingresos y gastos obligó a muchas familias a recurrir al endeudamiento para sostener su nivel de consumo.
La morosidad se concentra en provincias de menores salarios
Se verifica una relación entre los niveles salariales y la irregularidad en el pago de los créditos de las familias: las provincias con salarios más bajos en relación con el promedio nacional son, en general, las que presentan mayores niveles de morosidad.
La Rioja, con salarios 31,5% por debajo de la media nacional, registra el mayor ratio de irregularidad, con 23,1%. Le siguen Santiago del Estero, cuyos salarios se ubican 29,2% por debajo del promedio nacional y presenta una morosidad del 18,1%, y Misiones, con salarios 29,7% inferiores a la media y un ratio de morosidad del 16,9%.
71% de los morosos son jefes y jefas de hogar
En julio de 2026, un total de 4.185.913 personas con deudas irregulares se ubica en el rango de 25 a 54 años, concentrando el 70,7% de la morosidad total del país. Es decir, el fenómeno del endeudamiento impactó de lleno sobre la población en edad laboral activa y, fundamentalmente, sobre los ¡efes y jefas de hogar que afrontan la carga del costo de vida familiar.
35 a 44 años: el segmento más moroso
El rango de edad que va desde los 35 a los 44 años ostenta los montos más elevados de mora. El acumulado del segmento representa 30,6% del total moroso, con un saldo de $4.639.030 millones ($3.204/472 millones en entidades bancarias y $1.434.559 millones en biileteras virtuales).
CEPA




