A casi una semana de la entrega de los Premios Iberá, la productora Marilé Buzzi Riera destacó el balance de una edición que reunió a representantes de Chaco, Corrientes, Formosa, Misiones y otras provincias, con una propuesta que combinó reconocimientos, arte y encuentro entre referentes de la comunicación y el espectáculo del NEA.
En declaraciones a CIUDAD TV, Buzzi Riera contó que la organización demandó aproximadamente seis meses de trabajo y destacó la respuesta de los participantes y el despliegue que tuvo el evento, que incluyó una galería de arte con obras de distintos artistas.
“Salió todo como lo veníamos planeando”, afirmó la productora, quien señaló que el trabajo no se limitó a las nominaciones, sino que involucró también la organización de distintas actividades paralelas.
“Fueron muchos meses, seis meses prácticamente de estar gestionando un montón de actividades, no sólo lo que conlleva las nominaciones, sino también el despliegue que tuvo la galería de arte”, explicó.
La galería fue organizada por la Fundación Amor por el Arte, de Alejandra Diaccino, con la curaduría de Alexia Fernández. Según contó Buzzi Riera, uno de los objetivos fue incorporar al evento un espacio de exposición que permitiera visibilizar el trabajo de artistas de la región.
Además, una de las particularidades de los Premios Iberá es que cada persona que recibe un reconocimiento se lleva una obra de arte. “La premisa también de Premios Iberá es que cada uno de los galardonados pueda llevarse una obra de arte a su casa”, destacó.
Un punto de encuentro para el NEA
Uno de los aspectos que la productora resaltó fue la posibilidad de reunir en un mismo lugar a personas vinculadas con distintos ámbitos de la comunicación, el espectáculo, el arte y la cultura de la región.
Participaron nominados de Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones, además de invitados provenientes de otros lugares.
Para Buzzi Riera, el valor del encuentro excede a la propia entrega de premios. “Es una vidriera y un espacio de exposición para muchos artistas que por ahí uno no conoce o no recuerda”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que la organización de las mesas durante la cena también fue pensada como una forma de favorecer el intercambio entre los participantes.
“Los Premios hacen eso: te sientan en una mesa por tres horas y ahí estás y tenés esa posibilidad”, señaló. La intención, explicó, es que los invitados puedan conocer a colegas con los que habitualmente no tienen contacto y generar nuevos vínculos.
La repercusión posterior también fue, según contó, uno de los aspectos más gratificantes. “Ahora empiezan a llegar los mensajitos” de personas que participaron y que destacan no solamente el resultado de las nominaciones sino, especialmente, la experiencia de haber formado parte del evento.
El reconocimiento más allá de ganar
Buzzi Riera también se refirió a la competencia y a las expectativas que genera estar entre los nominados. En ese sentido, consideró que formar parte de la ceremonia ya constituye una oportunidad de exposición.
“Lo importante es que ustedes estén, que al menos estén”, contó que suele decirles a las personas nominadas.
Incluso mencionó que integrantes de su propio equipo y modelos que habían sido nominadas no obtuvieron premios. Sin embargo, sostuvo que la nominación en sí misma representa una oportunidad para mostrarse ante colegas y referentes de distintos lugares. “Ya es una vidriera el estar nominados”, resumió.
La productora también reconoció que existen emociones y expectativas vinculadas con los resultados, incluso entre personas cercanas a la organización. En ese punto, destacó la importancia de entender que los premios están atravesados por diferentes criterios y trayectorias.
La conducción y el detrás de escena
Otra de las novedades de esta edición fue la participación de Buzzi Riera como co-conductora junto a Rocha. Según relató, la experiencia significó un desafío personal debido al nivel de planificación que requiere una ceremonia de estas características.
“Soy muy planificada, tengo que estar todo estudiado, todo”, contó. Sin embargo, aseguró que terminó siendo “una de las mejores presentaciones” que le tocó realizar.
La preparación demandó numerosas horas de trabajo sobre el programa y una coordinación permanente entre quienes estuvieron sobre el escenario.
Buzzi Riera destacó especialmente el aporte de Rocha durante la preparación y la conducción, y explicó que ambos trabajaron sobre distintos detalles para facilitar la interacción entre los conductores y las personas que subían al escenario.
“Esa interacción entre todas las partes es muy importante también para que salga algo prolijo y que sea fácil también para todos”, señaló.
Cultura regional sobre el escenario
Entre los momentos que más la emocionaron, Buzzi Riera destacó la participación de representantes de Formosa vinculados a Miradas Nativas, una propuesta que, según explicó, logró llevar expresiones culturales y textiles regionales a la ceremonia.
“Llevar la cultura de esa manera a un escenario, a una plataforma donde por ahí no tienen la posibilidad”, expresó emocionada.
También destacó el trabajo de Gabriel Sosa, vinculado a esa propuesta y a la organización del desfile GLOW en Formosa, por su tarea de combinar elementos textiles, regionales y tradicionales.
Para la productora, ese tipo de expresiones contribuye a uno de los objetivos que atraviesan a los Premios Iberá: generar un espacio donde las distintas identidades culturales del nordeste puedan encontrarse y mostrarse.
“Siempre se está buscando mejorar”
Al hacer un balance de la evolución del evento desde su primera edición, Buzzi Riera consideró que los Premios Iberá alcanzaron un nivel que incluso sorprendió a sus propios organizadores. “Creo que llegamos a un nivel que capaz nosotros ni siquiera dijimos: ‘bueno, vamos a llegar acá’”, sostuvo.
Sin embargo, aclaró que ese crecimiento no fue producto de una planificación cerrada, sino de un proceso sostenido de trabajo y revisión. “Somos muy meticulosos en lo que hacemos, porque tratamos siempre de mejorar”, explicó.
Incluso después de la última edición, el equipo ya comenzó a identificar aspectos que podrían modificarse para el próximo año. “Si hubo algo, siempre hay críticas. De hecho, en este evento algunas críticas tenemos nuestras, entre nosotros nos hablamos y decimos: ‘bueno, para el año que viene quizás mejorar esto’”, relató.
Y resumió esa búsqueda permanente con una frase que, según sus palabras, explica buena parte de la evolución del evento: “El hecho nomás de intentar mejorar cada detalle es lo que te lleva a otro nivel”.
Con el reconocimiento recibido y el balance positivo de esta edición, el equipo de los Premios Iberá ya mira hacia la próxima entrega, con la intención de sostener el crecimiento de un evento que busca reunir en un mismo escenario a referentes de la comunicación, el espectáculo, el arte y la cultura del nordeste argentino.




