En declaraciones a CIUDAD TV, la defensora del Pueblo adjunta de Resistencia, Débora Ganeff, remarcó la importancia de llevar información a escuelas y familias tras la entrada en vigencia del nuevo Régimen Penal Juvenil en la provincia. Asimismo, subrayó que el abordaje con los adolescentes debe priorizar la concientización y las medidas restaurativas antes que el alojamiento en centros de detención.
La entrada en vigencia del nuevo sistema de régimen penal juvenil el pasado 5 de septiembre ha generado la necesidad de intensificar las charlas informativas y los talleres de concientización en los ámbitos educativos de la provincia. Desde la Defensoría del Pueblo de Resistencia, junto con el área de cibercrimen de la Policía del Chaco, se llevan adelante jornadas destinadas a docentes, padres y alumnos para abordar temáticas centrales como el bullying, el ciberbullying, el grooming y el impacto de los entornos digitales en la conducta de los adolescentes.
Durante las actividades, se busca dejar en claro la responsabilidad que implica el uso de la tecnología y cómo ciertas conductas virtuales pueden derivar en contravenciones o delitos sancionados por la ley. En este sentido, Débora Ganeff advirtió sobre la falta de información que existe entre los estudiantes respecto a las implicancias de sus actos en las redes sociales. Al respecto, la defensora del pueblo adjunta señaló: “La realidad es que hay mucho desconocimiento. Tanto ellos lo toman como una broma, como un juego, pero en la realidad no es así, porque cuando realizan una foto, cuando la adulteran y la pasan y se burlan de una persona, si esto daña la autoestima de la otra persona o en el caso de estos chistes, de estas bromas que ellos realizan, no son conscientes por ahí de que perjudican a alguien”.
En el marco de la nueva normativa, cualquier menor que cometa una infracción penal o un delito —como amenazas, peleas en la vía pública o la difusión no consentida de material íntimo o adulterado— queda sujeto a los procesos judiciales correspondientes. Con el fin de desmitificar la impunidad en las plataformas digitales, el personal policial explica los procesos de investigación cibernética para rastrear la autoría de estas acciones. Sobre el alcance del marco legal, Ganeff explicó: “A partir del 5 de septiembre ya está vigente este nuevo sistema de régimen penal juvenil, por lo cual cualquier adolescente que cometa un delito va a ser juzgado ante la ley penal”.
No obstante la aplicación estricta de las normas, la funcionaria hizo hincapié en que el objetivo primordial del sistema debe orientarse hacia la educación, la reparación del daño y la protección integral de los derechos de la infancia y la adolescencia. Remarcando la jerarquía de las leyes de protección vigentes y los tratados internacionales, la defensora adjunta sostuvo: “Esta ley por ahí no busca de entrada criminalizar a nuestros jóvenes. Lo que se busca es la prevención. Se busca una justicia preventiva, una justicia restaurativa”.
En relación con las sanciones más severas, se enfatizó que el privar de la libertad a un menor debe considerarse una medida de carácter excepcional, reservada únicamente para situaciones extremas e infracciones graves. Además, las instituciones deben adecuar sus instalaciones para garantizar que los jóvenes no compartan espacios con adultos detenidos. En esa línea, Ganeff puntualizó: “Como última instancia, recién el alojamiento de estos adolescentes en los centros de detención. Pero como primera medida se busca la concientización”.
Respecto a la operatividad judicial del régimen y la necesidad de adecuar la normativa provincial a las directrices nacionales, se resaltó la obligación de los magistrados de dar cumplimiento a las leyes aprobadas. Refiriéndose a la aplicación de la norma por parte del Poder Judicial, la entrevistada afirmó: “Es una ley que está operativa y ellos tienen el deber de aplicar esta ley. Por eso por ahí muchas personas no están de acuerdo con la decisión que tomó esta jueza -en referencia a la resolución de la jueza porteña Laura Demarinis-, porque las leyes están para ser aplicadas”.
Finalmente, se reflexionó sobre la necesidad de involucrar a toda la comunidad en el acompañamiento y la contención de los adolescentes para evitar que incurran en situaciones delictivas. La prevención integral debe ser el eje de actuación en todos los niveles sociales. Concluyendo su mensaje, Ganeff remarcó: “En principio llevarles esta información para prevenir, para que ellos no caigan en un delito. Y saber también que a nuestros jóvenes no los tenemos que juzgar de entrada y criminalizarlos, sino acompañarlos, escucharlos”.




