El senador chaqueño de UP advirtió que los cambios propuestos en la Carta Orgánica del BCRA permitirían al Tesoro acceder a nuevas fuentes de financiamiento. Además, sostuvo que la administración de Javier Milei utiliza endeudamiento y reservas para mantener un tipo de cambio apreciado con fines electorales y rechazó limitar el mandato de la entidad exclusivamente a la preservación de la moneda.
En su intervención durante el debate en el Senado de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, el senador Jorge Capitanich sostuvo que “la pretendida limitación que quieren establecer en la reforma de la Carta Orgánica la han utilizado de una manera muy clara. Primero, por 36 millones de dólares respecto a las letras intransferibles, y casi 26 billones de pesos tanto para el uso de los adelantos transitorios, como mecanismos vinculados precisamente a una operatoria del Banco Central. Pero el debate central es que efectivamente lo que pretende el Gobierno es amañar esta reforma en virtud de los dos artículos principales: el 12 y 1l3, y sobre todo en el artículo que tenga que ver con la derogación del artículo 61 de la Ley de Administración Financiera, más la modificación del artículo 51 de adelantos transitorios de la ley complementaria de Presupuesto 11.671, texto ordenado 2014”.
“¿Por qué es importante remarcarlo? -se preguntó-. No es que al Gobierno le sobran los dólares por la oreja; si así fuera, ¿por qué no elimina el cepo a las empresas, que tienen que pagar regalías, dividendos, o eventualmente también transferencias de distintas características en materia tecnológica? Si esto fuese así, claramente la operatoria es apreciación cambiaria con el objeto de establecer apertura discriminada para la destrucción del aparato productivo de base industrialización. Un proceso de desindustrialización creciente, y a su vez un impacto por la precarización laboral, la destrucción del salario y la destrucción del consumo”.
El chaqueño agregó que “observamos que hay emisión monetaria; hay expansión de la base monetaria, hay expansión de agregados monetarios y, obviamente, hay una necesidad también de sostener esta apreciación cambiaria con endeudamiento externa”.
Para el senador Capitanich, “si uno hace el balance, uno tiene que observar que depende de la evolución de activos externos. La demanda de dólares no financiados por el momento son 11 mil millones de dólares o 20 mil millones. Los 11 mil millones que pretenden hacer a través de la modificación del artículo 12 y 13, por un lado, emitir bonos, con parte de lo que tienen depositados los bancos por parte de los ahorristas. Eso significa un estilo bopreal con el objeto de luego meterlos en las reservas encajadas dentro del sistema financiero, con el objeto de aumentar la capacidad de financiamiento del sector público”.
“Lo están haciendo también, por ejemplo, con la no ejecución de fondos fiduciarios en forma específica”, dijo y ejemplificó entre otras cosas con el “desmantenimiento” desde el punto de vista de las inversiones viales, porque cerca de 1,5 billones de pesos se destinan para el financiamiento del sector público.
Capitanich alertó sobre los artículos 12 y 13, que consideró “la fuente de financiamiento que busca el Tesoro, porque la evolución de la tasa de riesgo país, como así también la evaluación de que el Banco Central puede tomar desde las reservas que son inembargables pero no indisponibles, pro lo tanto se utilizan las reservas como mecanismo de instrumento vía oro u otras operatorias para aumentar la oferta de divisas , mantener el tipo de cambio apreciado a los efectos de tener un impacto inflacionario menor y en consecuencia tener un escenario electoral más favorable. Esta es la verdadera discusión”.
En otro pasaje, ya sobre la parte final de su extenso discurso, Capitanich celebró que haya existido un acuerdo político para establecer los mecanismos de designación y remoción por consenso y unanimidad, que es una reforma importante de la Carta Orgánica del Banco Central. “Por eso nos parece que así como se han tomado cerca de 28 mil millones de dólares por parte del Gobierno nacional, vulnerando la Ley 27.612 que era la Ley de Sostenibilidad de la Deuda, o la Ley 27.207, también es necesario plantear que independientemente del mandato único o múltiple, lo cierto es que nosotros tenemos que observar que el artículo 75, inciso 19, tiene una fortaleza desde el punto de vista del desarrollo de la economía con estabilidad financiera”.
“Nosotros manifestamos nuestra oposición al cambio de mandato; creemos que el mandato puede ser múltiple, pero inexorablemente la preservación de la moneda no es incongruente con la actividad económica; el pleno empleo, el financiamiento a las PyMEs, el desarrollo colectivo del país, por lo tanto es preciso que quien administra pueda hacer cumplir los objetivos de manera razonable”, señaló sobre el final.
En segundo lugar, observó que “la cuestión de los aspectos vinculados a la designación y remoción, proponemos primero regular el plazo de designación del presidente y vicepresidente y directores del Banco Central en comisión, quien tiene que ser aprobado por mayoría absoluta del Senado y que a su vez los mecanismos de remoción tienen que ser equivalentes a los mecanismos de designación, conforme también a un criterio de identificación”.
La enumeración de Capitanich continuó con la creencia de que “el financiamiento del Tesoro tiene que tener una cláusula de escape. Esa cláusula tiene que tener anticipos del Tesoro o una distribución de utilidades que no solamente sea para cancelar deudas, sino básicamente mecanismos que puedan resolver problemas de emergencia, de carácter estructural que puedan ser desde el ‘Superniño’, hasta problemas exógenos que afecten el desenvolvimiento de la actividad económica”.
“Creemos que es absolutamente imprescindible que el Banco Central pueda participar activamente en la regulación, pero naturalmente es absolutamente imprescindible que puedan preservar sus condiciones de acceso al mercado primario y secundario -dijo también-. Acá se elimina el acceso al mercado primario en términos de compra en forma directa de títulos públicos, pero a su vez se utilizan esos títulos públicos de manera secundaria y a su vez dentro de los encajes de las reservas de los bancos que integran el sistema financiero”.




