La diseñadora chaqueña Celeste Flores construye desde Makallé una propuesta de diseño de autor que tiene como eje la identidad de la provincia. A través de sus prendas busca recuperar elementos de la naturaleza chaqueña, incorporar materiales de producción local y explorar procesos artesanales que también contemplen el cuidado del ambiente.
En diálogo con CIUDAD TV, contó que comenzó a desarrollar su marca a los 19 años, mientras cursaba la carrera de Diseño, y que en 2024 presentó su primera colección, denominada “Nuestro”. Desde entonces, el monte chaqueño se convirtió en una de sus principales fuentes de inspiración.
“Mi principal objetivo de esta colección y de la marca en sí, es poder darle valor a la cultura chaqueña, es poder representarla y revalorizarla a través del diseño”, explicó.
Para desarrollar sus propuestas, Flores recorre distintos lugares, registra imágenes y observa las formas y texturas de la naturaleza. El lapacho, el seibo y el jacarandá son algunas de las especies que toma como referencia para luego trasladar sus características a las prendas.
La diseñadora trabaja especialmente con volúmenes y texturas. A partir de la observación de una flor o de algún elemento de la naturaleza, utiliza técnicas de manipulación textil para generar formas y siluetas experimentales.
“Me gusta mucho trabajar con volúmenes y texturas”, señaló. A partir de diseños más extravagantes, posteriormente realiza adaptaciones para generar prendas que también puedan incorporarse al uso cotidiano.
Esa búsqueda estuvo presente en la colección que recientemente presentó en el Argentina Fashion Week, a la que llegó a través de una invitación de Chacú. Para esa propuesta eligió como eje al algodón, un material estrechamente vinculado con la identidad productiva chaqueña.
“Quise utilizar la inspiración en el algodón que es algo muy representativo para los chaqueños”, contó. Sus formas fueron llevadas tanto a las prendas como a los accesorios.
Materiales chaqueños y producción artesanal
Flores explicó que uno de los aspectos que busca destacar en su marca es el origen de los materiales. Utiliza algodón 100% natural e incorpora elementos provenientes del territorio chaqueño para la elaboración de accesorios y avíos.
Entre ellos mencionó las hojas de palmera y los botones realizados artesanalmente. Para su primera colección eligió trabajar el textil en crudo, sin teñidos, con el objetivo de mostrar el algodón natural.
La intención es incorporar progresivamente color mediante técnicas de teñido natural. “Los teñidos naturales es algo que lleva bastante tiempo y experimentaciones para llegar a los tonos y en ese trabajo estoy ahora en poder generar esos colores”, explicó.
La elección de estos procesos también está relacionada con otra de las premisas de su marca: reducir el impacto ambiental. “En mi marca lo que quiero destacar mucho también es poder cuidar el ambiente”, afirmó.
En el desarrollo de su emprendimiento también fue importante el acompañamiento de la Fundación Soy Chaco, que le permitió acceder a una máquina recta industrial. Hasta ese momento trabajaba con una máquina familiar que utilizaba desde hacía varios años.
“Esta ayuda que pudo darme Soy Chaco me vino bien para poder seguir con mi emprendimiento y poder realizar las prendas en tiempo y forma y para poder agregar calidad”, destacó.
“Espero poder seguir transmitiendo esto y poder seguir expandiéndome como marca”, cerró.




